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martes 21 de abril 2026
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Jonathan Benavides: ¿Qué ocurre en Oriente Medio y Ucrania?, un breve repaso desde “De la Guerra” de Karl von Clausewitz

1) De las varias enseñanzas de esa obra monumental, surge como fundamental lo que nos indica sobre la correlación entre objetivos y medios, algo que para los dos conflictos tiene aproximaciones diferentes: En ambas situaciones, tanto EE.UU. como Rusia poseen la capacidad militar de vaporizar, en cada caso a Irán o Ucrania, ello mediante no sólo el poder nuclear, sino un uso indiscriminado del armamento convencional. Por razones de orden político tal recurso está vedado claramente para EE.UU. y en menor medida para Rusia; esto porque la amenaza “existencial” que representa Irán para EE.UU. es potencial, ya que se materializa con la obtención de los iraníes de armas nucleares. En el caso de Rusia, la amenaza existencial es una Ucrania asociada a la OTAN, por lo que si su capacidad convencional fallara, el arma nuclear no puede descartarse, algo que no ha escapado a análisis basados en el realismo.

Con las limitaciones mencionadas,  los medios que tanto EE.UU. y Rusia han empleado tienen logros y limitaciones. EEUU junto a Israel han dejado a Irán en una situación militar desastrosa, sin precedentes desde 1979 cuando el régimen de los ayatolás se estableció, a lo que debe de agregarse una destrucción del sistema de comando político-militar sin antecedente en la Historia Militar. La limitación de EE.UU. surge de no contar con tropas en el terreno en condiciones de imponer un cambio de régimen total, algo que bien puede darse con el correr de los meses en función de la degradación del sistema político iraní, aunque sin garantía alguna que ello no derive en una total anarquía. Rusia con sus medios convencionales evidenció la capacidad de afirmarse en el control de la masa del territorio ucraniano al Este del Dnieper, pero ello no le alcanza para terminar la guerra en función del sostén que la OTAN dio a Ucrania. Irán y Ucrania han evidenciado con claridad que por sí solos carecen de medios para cumplir sus propios objetivos, algo que se evidenció con velocidad de vértigo en el caso de Irán y en el de Ucrania se notó con claridad a partir de octubre 2022, cuando los rusos restablecieron el control del frente y comenzaron a desarrollar una guerra de desgaste, la que se mantiene hasta el momento.

2) Otros aspectos que Clausewitz destaca son la fricción y la incertidumbre. El primero refiere a que es inevitable cuando se despliegan medios militares, especialmente de manera masiva, aparezcan eventos que son difíciles de prevenir. El caso del derribo accidental de cazas de EE.UU. sobre Kuwait por fuego amigo es el más evidente. La incertidumbre por su lado aparece porque a pesar de los medios que existen para generar inteligencia de calidad sobre el enemigo, lo cierto es que nunca se puede estar completamente seguro sobre lo que realmente sucederá al producirse el choque de fuerzas. Pensemos en los ucranianos cuando se levantaron del acuerdo que habían alcanzado en Estambul en abril de 2022. Los rusos previo a eso, como gesto de “buena voluntad” habían replegado fuerzas que amenazaban el Norte de Ucrania, sin olvidar que Rusia invadió con cerca de 190 mil tropas, frente a casi 600 mil de Ucrania. Con toda la inteligencia de la OTAN los ucranianos pasaron a la ofensiva de forma secuencial, sin coordinación primero en el Norte en Jarkov y luego en el Sur en Kherson, llegando a pensar que podrían destrozar a los rusos. Se equivocaron totalmente y no previeron ni la reconfiguración del frente que Rusia hizo  ni la apelación a una guerra de desgaste.

3) Finalmente Clausewitz recalca la relación armoniosa que debe existir entre “el Rey”, las tropas y el pueblo. Esto aplica también en los dos conflictos de maneras diferentes: EE.UU. viene accionando en las dimensiones militares aire, espacial, espectro electromagnético y ciberespacial, con lo que el riesgo de sufrir bajas masivas es baladí en términos militares. Esto es clave, ya que desde Vietnam, Afganistán e Irak, no existe posibilidad de un pueblo que acepte bajas masivas como las padecidas en la Segunda Guerra Mundial (las que fueron muy menores comparados a otros actores de esa guerra). Rusia tiene una historia muy diferente en este campo, algo incomprensible para el ramplón análisis de algunos todólogos. Sin embargo, no debe minimizarse que la guerra con Ucrania se extienda sine die. Irán es el que menos respeta esa relación armoniosa; basta recordar las decenas de miles de civiles masacrados por el régimen teocrático de los ayatolás. Esto es lo que permite pensar que el régimen puede en las próximas semanas atravesar una situación de implosión y conducir a un cambio de gobierno que permita sostener un diálogo diplomático y negociaciones para la culminación de la guerra y la redefinición geopolítica de la región.

@J__Benavides

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