viernes 17 de abril 2026
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Luis Manuel Aguana:Opinión

Luis Manuel Aguana: Cuando una teoría se convirtió en evidencia

Segunda intervención en el episodio No. 2 de la serie de Sin Filtros, APARTHEID ELECTORAL EN VENEZUELA: Elecciones Soberanas 202X Ep. 2 (ver https://youtu.be/eI0Zjlxi8Zo)

Luego de escuchar aquí las excelentes presentaciones, quisiera precisar en esta intervención algunos puntos técnicos que considero importantes, aunque se vea inmodesto de mi parte hablar en primera persona. En febrero de 2013 publiqué una nota titulada «Ejecución de un fraude técnico en 10 pasos» (ver nota del 2 de febrero de 2013, en https://ticsddhh.blogspot.com/2013/02/ejecucion-de-un-fraude-tecnico-en-10.html). Dos meses después la presenté en un foro en El Nacional que discutía la pregunta: ¿Habrá fraude el 14 de abril? Días antes de las elecciones Maduro-Capriles (ver Luis Manuel Aguana, Foro El Nacional – Ponencia Fraude Electoral en 10 pasos, 2 de abril de 2013, en https://tinyurl.com/2dpuzx7s).

Lo que propuse entonces era una hipótesis técnica, construida sobre vacíos legales y patrones electorales que había estudiado, y sobre una arquitectura de software que —a mi juicio— dejaba demasiadas puertas abiertas. Lo presenté como una posibilidad entre muchas y así lo advertí explícitamente en esa presentación en ese entonces. Había prácticamente toda la gente de la Mesa de la Unidad y del Comando Simón Bolívar, que así era que se llamaba.

Hoy, en 2026, existe la realidad de una declaración jurada de un testigo venezolano protegido en los Estados Unidos —ex empleado técnico del CNE— y publicada recientemente en septiembre de 2025. Y lo que describe ese testimonio necesariamente me obliga a establecer una comparación entre lo que yo dije en ese momento hace más de 10 años y lo que declaró el referido testigo protegido. Yo creo que los resultados resultan sorprendentes.

El modelo de 2013 que yo presenté se basaba en una premisa central: no hace falta tocar los votos almacenados ni interceptar la transmisión. El fraude operaba sobre el acta impresa —el único elemento que un testigo puede verificar físicamente— y se ejecutaba de forma selectiva, únicamente en las mesas que el operador sabe de antemano que no serán auditadas.

Describí una sala técnica en el CNE que, antes del día electoral, calculaba los resultados deseados para cada mesa del país y los prealmacenaba en una base de datos alternativa. Describí un pequeño programa paralelo, instalado en cada máquina, capaz de imprimir un acta adulterada en el mismo formato oficial que la oposición había auditado. Y describí una coordinación en tiempo real: el operador de campo avisaba por celular a la sala central cuáles máquinas habían ejecutado el procedimiento alternativo; la sala sobrescribía esos resultados en la base de datos oficial. En la totalización final, todo cuadraba perfectamente, en un fraude completamente consumado.

El testigo —cuya identidad permanece protegida— acumula veinte años de experiencia en sistemas electorales venezolanos. Fue coordinador nacional de máquinas de votación y de datos para el CNE. Fue responsable de las salas de crisis del gobierno venezolano entre 2004 y 2016. Es decir, era uno de los hombres que estaba adentro consumando el fraude.

Sus declaraciones giran alrededor de una herramienta llamada SAES Data Utility, por parte del sistema de Smartmatic, diseñada oficialmente para probar la integridad del sistema electoral. Pero el testigo explica lo siguiente: esta herramienta permite emular múltiples máquinas de votación y transmitir sus resultados, sin que las máquinas físicas hayan transmitido nada. En otras palabras: las máquinas reales se callan, y la herramienta habla por ellas, con los números que alguien decidió de antemano.

El caso que documenta es concretísimo: en las elecciones de 2008, los datos del estado Mérida llegaron al centro nacional de escrutinio sin haber pasado por ninguno de los canales de transmisión autorizados. El sistema decía que Mérida había transmitido al 100% y lo que ocurrió fue que alguien usó, de acuerdo al testigo, la herramienta SAES Data Utility para transmitir todos los datos de ese estado sin pasar por el canal regular.

El mecanismo de doble proceso —oficial para las mesas auditadas, alternativo para las que no lo serían— está confirmado con las propias palabras del testigo. La sala de crisis operando en tiempo real, la coordinación entre el campo y el centro, la base de datos con resultados precalculados, el diseño para no dejar rastro auditable, el registro electoral inflado con votantes fantasmas como materia prima del fraude: todo eso coincide perfectamente.

Donde me quedé corto —o más bien, donde la realidad resultó más sofisticada que mi modelo teórico— fue en el mecanismo técnico específico. Yo imaginé un pequeño programa instalado en cada máquina individualmente. Lo que el testigo describe es una herramienta que operó de forma centralizada, desde una sala técnica, emulando remotamente las máquinas no auditadas. Es más elegante, más poderoso y deja menos rastro físico. La lógica es la misma. La ingeniería, muy superior a lo que yo imaginé.

Y hay algo que el testimonio añade y que yo no pude ver desde 2013: la cadena internacional. Smartmatic compró Sequoia Voting Systems en 2005 con dinero venezolano. Dominion Voting Systems compró Sequoia en 2010. Los mismos ingenieros que integraron el código venezolano en Sequoia hicieron la integración en Dominion, y siguen trabajando ahí. El testigo examinó la imagen forense del servidor electoral del condado de Mesa, Colorado, en los EEUU para las elecciones de 2020 de Trump y encontró las mismas vulnerabilidades que él conocía del sistema venezolano.

Quiero ser preciso en esto: yo no afirmo que el fraude venezolano se haya replicado exactamente en los Estados Unidos. Lo que sí afirmo es que un sistema diseñado con vulnerabilidades estructurales para permitir la manipulación electoral viajó, con todos sus ingenieros y su lógica interna, hacia el corazón de la infraestructura electoral del país más poderoso del mundo. Y que nadie, en ningún momento del camino, lo auditó a fondo.

En 2013 concluí mi presentación señalando que la discusión técnica había quedado muy atrás y que el asunto se había convertido en una cuestión política. Hoy, doce años después, con un testimonio jurado que confirma la arquitectura que yo describí en el 2013, la pregunta ya no es si el fraude era técnicamente posible, porque lo fue. La pregunta es qué se hará con la evidencia en Venezuela, y las personas que están en este momento solicitando que se hagan elecciones en Venezuela con esa misma trampa montada y sin los “ángeles” que menciona Guillermo.

Eso se convertirá definitivamente en un nuevo fraude para todos los venezolanos. Y la mejor carta que nosotros tenemos para ir a unas elecciones (MCM) sin haber corregido absolutamente nada en ese sistema, perderá por 2 mil votos o por 5 mil votos, porque eso es lo que ha hecho el chavismo desde que comenzó este fraude en el año 2004.

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/
Email: luismanuel.aguana@gmail.com
Twitter:@laguana

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