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miércoles 3 de junio 2026
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Venezuela: de la economía de escasez a la economía de abundancia, por Alfonzo Bolívar

Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del planeta, una ubicación geográfica privilegiada, puertos estratégicos sobre el Caribe, abundantes recursos minerales, tierras fértiles y un capital humano extraordinario. Sin embargo, millones de venezolanos enfrentan hoy una realidad marcada por bajos ingresos, deterioro de los servicios públicos y una limitada capacidad de consumo.

La pregunta obligada es: ¿cómo puede un país tan rico generar tan poca prosperidad?

Parte de la respuesta se encuentra en el costo de mover la economía. Durante años, importar vehículos, maquinaria, equipos industriales, repuestos, alimentos e insumos productivos ha estado sujeto a una compleja estructura de aranceles, impuestos, tasas, permisos y costos logísticos que terminan trasladándose al consumidor final.

Mientras economías como Arabia Saudita aplican esquemas relativamente simples y competitivos para facilitar la entrada de bienes estratégicos, Venezuela debería considerar una profunda modernización de su política comercial y aduanera.

Una propuesta para la reconstrucción económica

Propongo la creación de un Programa Nacional de Reactivación Productiva basado en cinco pilares fundamentales.

1. Arancel Único Nacional de Emergencia

Durante los primeros cinco años de reconstrucción económica, Venezuela podría adoptar un arancel único reducido para la mayoría de los bienes productivos.

Por ejemplo:

0% para alimentos esenciales.

0% para medicamentos e insumos médicos.

0% para maquinaria industrial y agrícola.

0% para equipos de generación eléctrica.

0% para repuestos automotrices y transporte público.

5% máximo para bienes de consumo general.

Un sistema sencillo genera mayor cumplimiento, reduce la evasión y disminuye significativamente los costos administrativos.

2. Cero Arancel para la Movilidad Nacional

Ninguna economía puede crecer sin transporte.

Venezuela necesita renovar urgentemente su parque automotor, de carga y de transporte público.

Propongo durante los primeros cinco años:

Cero arancel para autobuses usados certificados.

Cero arancel para camiones usados certificados.

Cero arancel para maquinaria de construcción.

Cero arancel para equipos agrícolas.

Cero arancel para ambulancias, patrullas y vehículos de servicio público.

Cada autobús que entra al país genera movilidad.

Cada camión que entra al país mueve mercancías.

Cada retroexcavadora que entra al país genera empleo.

3. Puertos Abiertos para la Recuperación Nacional

Los puertos venezolanos deben convertirse en centros de desarrollo económico.

Puerto Cabello, La Guaira, Maracaibo, Guanta y Guaranao deben competir por atraer carga internacional.

Para ello propongo:

Digitalización total de trámites.

Despacho aduanero en menos de 48 horas.

Eliminación de permisos redundantes.

Ventanilla única nacional.

Reducción de costos portuarios.

El objetivo debe ser simple: convertir a Venezuela en uno de los países más fáciles de importar y exportar de América Latina.

4. Zonas Económicas Especiales Reales

Las zonas económicas especiales deben funcionar como motores de inversión.

Empresas que generen empleo, tecnología y exportaciones deberían recibir:

Exoneraciones temporales.

Seguridad jurídica.

Infraestructura moderna.

Acceso simplificado a puertos y aeropuertos.

La inversión no se decreta; se atrae mediante reglas claras y competitivas.

5. Más Actividad Económica, Menos Dependencia Tributaria

Muchos gobiernos creen que aumentando impuestos aumentarán la recaudación.

La historia demuestra lo contrario.

Cuando las tasas son excesivas, disminuye la actividad económica.

Cuando las tasas son razonables, aumenta el volumen de operaciones.

La meta no debe ser cobrar más por cada contenedor.

La meta debe ser multiplicar el número de contenedores que ingresan y salen del país.

El Modelo de la Abundancia

Venezuela necesita pasar de una economía basada en restricciones a una economía basada en oportunidades.

Más vehículos.

Más maquinaria.

Más alimentos.

Más construcción.

Más puertos operando.

Más empresas invirtiendo.

Más empleo.

Más producción.

Más prosperidad.

La reconstrucción nacional no comenzará cuando el Estado recaude más impuestos.

Comenzará cuando los venezolanos puedan producir más, comprar más, vender más y prosperar más.

El verdadero objetivo debe ser construir una Venezuela donde la abundancia sustituya a la escasez y donde el crecimiento económico vuelva a convertirse en el principal motor del bienestar social.

Ese es el país que debemos construir para las próximas generaciones.

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