
En el marco de una jornada nacional de protesta, los gremios de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (Uneg), la Universidad Nacional Experimental Politécnica (Unexpo) Antonio José de Sucre y la Universidad de Oriente (UDO), se concentraron este 22 de abril para denunciar la asfixia presupuestaria y salarial que mantiene a las casas de estudio al borde del colapso técnico.
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Raúl Brito, presidente de la Asociación de Profesores de la UNEG (Apuneg), denunció que el presupuesto universitario aprobado en octubre de 2025 se calculó con un dólar a 238 bolívares. «A la fecha, no ha llegado ni un solo bolívar a las universidades públicas, lo que significa que ese presupuesto ya se devaluó en un 50% por la inflación», sentenció el dirigente.
Brito calificó la situación de los universitarios como «crítica y humanitaria», aportando datos que reflejan la precariedad del sector: un profesor instructor percibe apenas 545 bolívares, mientras que un obrero cobra una quincena de 81 bolívares, los estudiantes reciben solo 5 dólares mensuales y comedores sin comida, transporte convertido en «chatarra» y aulas sin aire acondicionado ni pupitres suficientes.
«Así no podemos sacar un país de la pobreza. Queremos que quienes peregrinan por el país vengan a las aulas y vean cómo se forma la juventud venezolana: sin servicios básicos y con profesores muriéndose de hambre», fustigó Brito.
Sin seguro HCM
Por su parte, Manuel Salazar, representante del sindicato de obreros de la Unexpo, recordó que el sector suma 1.496 días sin un aumento salarial real. Denunció que el personal carece de uniformes desde hace 10 años y, lo más grave, no cuentan con un seguro de HCM.

«Muchos compañeros, entre profesores y obreros, han fallecido por no tener salud privada. Han tenido que acudir a rifas y colaboraciones para cubrir operaciones y patologías», lamentó Salazar, exigiendo que el anuncio del 1° de mayo cumpla con el artículo 91 de la Constitución, ajustando el sueldo a la canasta básica que supera los 636 dólares.
Rumbo al 1° de mayo
Los líderes gremiales rechazaron cualquier intento de «chantaje» a través de consultas o referéndum sobre el contrato colectivo y exigieron una discusión seria basada en los ingresos reales del país.
Finalmente, ratificaron que el espíritu de lucha que inició el pasado 12 de febrero se mantiene firme. «Este viernes y el próximo 1° de mayo estaremos en la esquina caliente de Unare. Los universitarios no nos vamos a callar porque somos las casas que vencen las sombras», concluyó Brito.
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