
Wendy Duffy, una mujer británica de 56 años en buen estado de salud física, murió este viernes en una clínica suiza, donde recibió eutanasia por petición propia, tras no poder superar la muerte de su hijo Marcus hace cuatro años.
Por: TN
Wendy, extrabajadora del cuidado de personas, gastó sus £10.000 de ahorros para concretar el viaje y cumplir con un proceso que, según sus propias palabras, fue una “decisión feliz”.
Según contó en una entrevista con el Daily Mail, la mujer planificó su muerte hace más de un año. Eligió despedirse usando una remera de Marcus, que “todavía olía a él”, y hasta eligió a última canción que escucharía: “Voy a irme con Lady Gaga y Bruno Mars cantando Die With A Smile. Nunca más van a poder escuchar ese tema sin pensar en mí, ¿no?”.
Un proceso planificado y sin dudas
La clínica Pegasos es conocida en Suiza por su política de suicidio asistida, que exige una evaluación exhaustiva de la salud mental y la voluntad de la persona.
Según explicó Ruedi Habegger, fundador del centro, “Wendy Duffy, a pedido propio, fue asistida para morir el 24 de abril y el procedimiento se completó sin incidentes y en total cumplimiento de sus deseos”.
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