
“Soy gordo y la aplasté sin querer”. Esa fue la insólita explicación que dio ante la Justicia Sergio Navarro, acusado de haber matado a su pareja, Ada Barrozo Quilo, durante un encuentro sexual en Caleta Olivia, Santa Cruz, Argentina.
Por: TN
Ada tenía 44 años, era madre de una joven de 20 y trabajaba en una panadería, donde ingresaba de madrugada. Al principio los investigadores creyeron que había fallecido por un paro cardiorrespiratorio, pero finalmente el informe forense determinó que la causa había sido por asfixia mecánica.
La autopsia reveló detalles estremecedores y un cuadro incompatible con la versión del acusado: la víctima tenía nueve costillas fracturadas, ambos pulmones perforados y edemas internos.
Las contradicciones del sospechoso que analizan los investigadores
El hecho sucedió la madrugada del 11 de marzo de 2026 en una casa ubicada en la calle Las Margaritas al 1500, en el barrio 132 Viviendas. Navarro, de 34 años, sostuvo que mantenían relaciones sexuales con la mujer cuando la situación se salió de control.
Puedes leer la nota completa en TN
La noticia no descansa y nosotros tampoco
