
La costa oeste de Estados Unidos convive con una amenaza geológica silenciosa que no suele ocupar titulares todos los días, pero que los científicos siguen de cerca desde hace décadas. No se trata de una teoría apocalíptica ni de una alarma nueva: es el riesgo real de que, en algún momento, la zona de subducción de Cascadia vuelva a liberar la enorme energía que acumula bajo el océano Pacífico y provoque un terremoto de proporciones históricas.
Por La Opinión
El tema volvió a instalarse tras nuevas publicaciones que recuperaron investigaciones sobre esta falla tectónica capaz de generar un megaterremoto de magnitud 8 o 9, con potencial para desencadenar además un tsunami devastador sobre comunidades costeras de Estados Unidos y Canadá.
Lo primero que conviene aclarar es esto: no existe una alerta oficial por un terremoto inminente ni una predicción con fecha. Nadie puede decir cuándo ocurrirá. Pero sí hay consenso científico sobre el peligro que representa y sobre el impacto que tendría si un evento de este tipo se produjera hoy.
Qué es la falla de Cascadia
La llamada Cascadia Subduction Zone es una enorme falla tectónica submarina que se extiende a lo largo de unos 1.000 kilómetros frente a la costa del Pacífico, desde el norte de California, pasando por Oregón y Washington, hasta Columbia Británica, en Canadá.
En esa zona ocurre un proceso geológico constante e invisible: la placa oceánica Juan de Fuca se desliza lentamente por debajo de la placa norteamericana. Ese movimiento no genera pequeños ajustes cotidianos que liberen presión de forma gradual. Al contrario: gran parte de esa energía queda atrapada durante siglos. Y, cuando finalmente se libera, puede hacerlo de forma violenta.
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