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El último aumento formal del salario mínimo base en nuestro país se decretó en marzo de 2022, estableciéndose en 130 bolívares mensuales (Bs. 130,00), según la Gaceta Oficial No. 6.691 Extraordinario del 15 de marzo de 2022, dato que nos permite señalar que el 23/04/2026 se cumplen 1.500 días de haberse aprobado el salario mínimo.
En aquella oportunidad el monto en bolívares era el equivalente a 30 $ mensuales, para posteriormente reconocer, luego de aplicarlo sin modificación alguna durante 4 años y 38 días la cantidad microscópica de 0,27 $ mensuales, si le restamos las deducciones de las diferentes leyes de la seguridad social la remuneración se convirtió en polvo sideral.
Ahora bien, la tragedia no se reduce al lapso indicado desde 2022, puede observarse con la conversión del cono monetario bolívar fuerte a bolívar soberano en 2018. El salario mínimo en Venezuela durante 2018 experimentó una hiperinflación extrema, cambiando drásticamente varias veces. A mediados de agosto de 2018, tras una reconversión monetaria, se fijó en 180.000.000 de bolívares antiguos (1.800 soberanos), lo que equivalía a aproximadamente a 45 $ dólares mensuales.
Con estos datos podemos señalar que la degradación del salario registrada para 2018 se repitió para noviembre 2021, cuando la equivalencia de 1 $ a bolívares señalaba la suma de 4.000.000 de bs. Soberanos y su efecto inmediato sobre el salario. aberración monetaria que originó el surgimiento de un nuevo cono monetario el actual bolívar digital que inició con la relación de 1 $ equivalente a 4,20 bs.
Como vemos el destino del desafortunado bolívar digital no fue diferente, su evolución a lo largo del periodo iniciado desde marzo 2022 registra a la fecha actual la relación aproximada de 600 Bs por 1 $ y el impacto observado en el salario mínimo de significar solo 0,27 bs. Mensuales como lo indica el boletín del gremio universitario la APUCV.
Dicho esto, la política de estado de desmantelar el salario han pretendido justificarla con las sanciones económicas extranjeras y con la sustitución del concepto jurídico del salario por el de ingreso, cuya aplicación ha derivado en que la remuneración en promedio en general indique un 95% en bonos y solo un 5% salario.
Relación que le permite al estado y al sector privado disfrutar de la ganga de la mano de obra mas barata del mundo. Si hoy fuera permitido conocer los libros contables se podría observar que el presupuesto de nómina de personal ha sido reducido a una cuarta parte de lo que representaba en el siglo XX, cuando se señalaba que la salud financiera de una empresa pública o privada no debía sobrepasar el gasto de personal el 30% de su presupuesto anual.
Este desequilibrio brutal se puede igualmente observar en indicadores como el Ingreso Nacional, cuya relación para el siglo pasado identificaba en promedio un 45% para el factor Trabajo y un 55% para el capital, hoy si el BCV o el INE publicaran sus “estadísticas secretas” se podría identificar una relación de 90% para el Capital y tan solo un 10% para el factor Trabajo.
En pocas palabras este ha sido el origen de la estampida de mas de 10 millones de connacionales por el mundo entero, quienes al ver el derrumbe de los servicios públicos y de la calidad de vida optaron por irse a otras latitudes, entretanto el factor Capital tiene mas recursos para protegerse y defenderse ante los avatares del mercado, cualidad que no posee el factor trabajo ante el abandono manifiesto del estado.
Esto trae a colación el anuncio del interinato de Delcy Rodríguez quien ha manifestado un aumento de salario “responsable”, aun cuando ha sido una figura clave del régimen en la gestión de Nicolás Maduro, ocupando cargos de alto nivel antes de asumir como presidenta interina el 5 de enero de 2026. Sus principales roles incluyeron la Vicepresidencia Ejecutiva (desde 2018), presidenta de la ilegal Asamblea Nacional Constituyente (2017), Ministra de Relaciones Exteriores (2014-2017), y de diferentes carteras económicas y petrolera. Siendo obvia su responsabilidad en la debacle laboral que han sufrido los trabajadores de este país.
Ante esta crucial definición vemos con mucho optimismo la convocatoria a movilización de la FAPUV para el 22/04/2026, definida como una acción gremial y académica, no contra los estudiantes, sino en defensa de condiciones laborales dignas y del derecho a un salario justo.
Así también, el pasado sábado 11 de abril de 2026, la ciudad de Caracas fue el escenario de un encuentro estratégico que congregó a 105 dirigentes sindicales de forma presencial y a más de un centenar a través de plataformas virtuales, abarcando casi la totalidad del territorio nacional. Este evento consolidó un esfuerzo unitario histórico en representación de seis centrales sindicales (CTV, ASI,CUTV, UNETE, CGT, CODESA) federaciones nacionales y regionales, gremios y asociaciones de profesionales y técnicos, sindicatos de base, corrientes sindicales; sectores laborales del magisterio, de las universidades, de la salud, petrolero, eléctrico, de la construcción, de las comunicaciones, empresas básicas de Guayana, trabajadores del sector privado y el poderoso sector de pensionados y jubilados en defensa de la pensión, del trabajo digno, la negociación colectiva.
En definitiva, este marco unitario se centra en la unidad de los trabajadores bajo la consigna: Luchamos por Salario, Democracia y Libertad.
Froilan Barrios Nieves
Movimiento Laborista
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