
España pondrá fin en apenas un mes a la vía exprés que desde 2018 ha permitido a decenas de miles de venezolanos regularizar su situación casi automáticamente. Tal y como adelantó EL PAÍS, el Ministerio del Interior ha formalizado la decisión en un oficio interno en el que detalla el marco legal que sustenta el cierre de los permisos por razones humanitarias y fija las fechas exactas de la transición. A partir del 12 de junio de 2026, no se podrán conceder ni renovar estas autorizaciones de residencia temporal, independientemente de cuándo se hubiera presentado la solicitud.
Por: El País
El documento, elaborado por la Dirección General de Protección Internacional y al que ha tenido acceso este diario, vincula la medida a la entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo, que arranca precisamente en esa fecha. La nueva normativa comunitaria obliga a que los permisos humanitarios que cada país concede por su cuenta no se tramiten ni confundan con el asilo, el sistema de protección reservado a quienes huyen de sus países porque su vida corre peligro por guerras o persecución.
El problema, según se desprende del documento, es que España venía haciendo precisamente eso: concediendo permisos de residencia humanitarios a través del mismo organismo y del mismo circuito que gestiona el asilo, algo que ya no será compatible con las nuevas reglas europeas. De esta forma, el Gobierno español presenta el cierre no solo como una decisión propia, sino como una obligación legal impuesta desde Bruselas.
Desde que se abrió esta puerta específica en 2018, España ha concedido en torno a 240.000 autorizaciones de este tipo a ciudadanos venezolanos. En algunos años, supusieron más del 95% de todos los permisos por razones humanitarias concedidos en el país, y las cifras no dejaron de crecer hasta alcanzar las 50.000 concesiones anuales en 2025. Lo que comenzó como una excepción justificada por la represión y el deterioro de la situación en Venezuela terminó convirtiéndose en un canal estructural que contribuyó al colapso del sistema, incapaz de gestionar la avalancha de solicitudes con los recursos disponibles.
En paralelo, el Ministerio de Migraciones deberá buscar fórmulas para que quienes ya no puedan acogerse a esa figura no se queden sin documentación. Los titulares de autorizaciones humanitarias anuales ya concedidas pueden solicitar su conversión a otro tipo de permiso de residencia y trabajo desde el pasado 16 de abril. Para quienes aún no hayan dado ese paso, el margen se estrecha: a partir del 12 de junio no habrá nuevas concesiones que alimenten ese circuito.
Fuentes gubernamentales defienden que se trata de un cambio de forma, pero no de fondo, y que las razones humanitarias se seguirán tramitando por un nuevo cauce. En la práctica, sin embargo, la decisión supone el fin de una vía privilegiada. Las autorizaciones humanitarias fuera del sistema de protección internacional son residuales y suelen estar vinculadas a circunstancias muy concretas, como las médicas. Para los venezolanos que pensaban emigrar a España, los trámites se complicarán y el tratamiento será, a partir de ahora, el de cualquier otro extranjero.
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