
La idea parece salida de una película futurista: un parche sobre la piel que no necesita batería porque obtiene energía del propio cuerpo. Pero el principio científico existe y empieza a acercarse a aplicaciones reales.
Por: Clarín
Un equipo de investigadores desarrolló tintas enzimáticas a base de agua para fabricar bioceldas de combustible portátiles mediante impresión. Estas celdas usan enzimas como catalizadores para convertir sustancias presentes en fluidos corporales en electricidad.
El foco está en los biosensores vestibles: parches capaces de analizar el sudor y medir biomarcadores como lactato o glucosa. El problema es que estos dispositivos suelen necesitar baterías externas, lo que aumenta su tamaño, costo y complejidad.
Cómo funciona el dispositivo que convierte sudor en electricidad
La clave está en las bioceldas de combustible enzimáticas. En lugar de quemar combustible como un motor, usan enzimas para facilitar reacciones químicas. En este caso, el lactato presente en el sudor puede participar en una reacción que libera electrones y genera una pequeña corriente eléctrica.
La innovación del equipo de la Universidad de Ciencias de Tokio está en la fabricación. Hasta ahora, muchas bioceldas requerían varios pasos: imprimir electrodos, depositar enzimas por separado y secar cada capa. Ese proceso podía generar variaciones entre dispositivos y dificultar la producción masiva.
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