
Ángel Piña, de 12 años de edad, relató los horrores de como presuntos funcionarios de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) lo amedrentaron a él y su familia el día que se llevaron detenido a su padre y tío en una redada en su casa en Barinas.
“Yo abría la puerta cuando le estaban dando golpes, y después veo a unos encapuchados que me están apuntando con un fusil en la cabeza”, dijo.
Piña, quien tenía ocho años, pidió junto a su abuela Gladys Acevedo, de 61 años de edad, la libertad de Winder Piña (padre) y Freddy Salazar (tío).
“Fueron acusados de terrorismo y de manejar explosivos”, dijo. Acevedo.
Ambos forman parte de los familiares de los presos políticos que exigen al chavismo la libertad de sus allegados.
