
Residentes de la urbanización Don Guillermo, en el sector Curagua de Puerto Ordaz, alzaron su voz para denunciar la grave escasez de agua potable que padecen desde hace más de una década. Los afectados señalaron que a pesar de las promesas de los distintos entes gubernamentales, la problemática persiste y empeora con el paso del tiempo, obligándolos a depender de camiones cisterna para subsistir.
Por lapatilla.com
Arelis Bonalde, habitante del sector desde 1999, relató que inicialmente el agua llegaba con excelente presión, pero a partir de 2014 el flujo disminuyó drásticamente. Bonalde, quien padece de insuficiencia renal y una cardiopatía isquémica crónica, detalló que debe gastar 10 dólares cada dos días para surtirse a través de cisternas, lo que representa un duro golpe a su economía.
Explicó que aunque se ejecutó un proyecto para instalar nuevas tuberías, estas no reciben la presión necesaria, y que la estación de bombeo Golfo 7, la cual les surte, lleva tres meses presuntamente en reparación.
Por su parte, Aracelis Vegas precisó que la problemática afecta directamente a unas 83 casas donde hacen vida alrededor de 150 familias. “Sin bomba no se puede tener agua”, aseveró Vegas tras enfatizar que las calles más bajas del sector sufren la peor parte del desabastecimiento.
Criticó que planes previos de Hidrobolívar, como la “operación hueco”, no hayan aportado soluciones reales al problema del caudal en la zona.
Finalmente, Yoleida Martínez calificó la situación de la comunidad como “crítica”. Martínez hizo un llamado público a las autoridades, instándolas a abocarse de manera definitiva a la reparación del sistema de bombeo. “Solo son promesas que van y vienen. Han venido a supervisar varias veces, pero no solucionan nada”, reclamó la vecina, destacando que muchas familias gastan hasta 20 dólares semanales en agua, una realidad insostenible a largo plazo para una comunidad con muchos adultos mayores.
