
El recrudecimiento del conflicto armado, la crisis del sistema de salud y las dificultades para avanzar en reformas sociales aparecen entre los principales desafíos que deberá afrontar quien gane las elecciones presidenciales en Colombia, cuya primera vuelta será este 31 de mayo, después de cuatro años de Gobierno progresista.
Las encuestas indican que la definición se dará en primera o segunda vuelta entre el izquierdista Iván Cepeda, considerado el sucesor del presidente Gustavo Petro; el ultraderechista Abelardo de la Espriella y la derechista Paloma Valencia.
Para la analista política Sandra Borda, el mayor reto será la seguridad, en un contexto en el que grupos armados ilegales y organizaciones criminales han aumentado su presencia territorial en varias regiones del país.
“El efecto que tuvo el diálogo con grupos insurgentes y criminales fue que esos grupos han crecido en número y en dominio territorial”, afirmó Borda en una entrevista con EFE al referirse a la política de ‘paz total’ del actual Gobierno.
Petro inició en 2022 diálogos con guerrillas, disidencias de las FARC y bandas criminales pero estos grupos aprovecharon la situación para aumentar su número de integrantes, su control territorial y las disputas armadas en distintas regiones del país.
El deterioro de la seguridad coincide además con el décimo aniversario del acuerdo de paz firmado con la antigua guerrilla de las FARC, que redujo la intensidad del conflicto armado pero no logró impedir el surgimiento y expansión de nuevas organizaciones criminales.
En lo social, Borda considera que quien gane las elecciones heredará una agenda pendiente, después de que el Ejecutivo de Petro no lograra sacar adelante la mayoría de las reformas prometidas para reducir la desigualdad.
“Somos el segundo país más desigual de América Latina después de Brasil”, recordó.
Narcotráfico y desgaste institucional
La lucha contra el narcotráfico aparece también entre los retos de quien gane las elecciones. Según Borda, el aumento de los cultivos ilícitos y el fortalecimiento de grupos armados han complicado tanto la política de seguridad como la relación de Colombia con Estados Unidos.
Borda advirtió igualmente sobre la creciente desconfianza hacia las instituciones públicas y el auge de discursos antisistema similares a los vistos en otros países de América Latina, como en Argentina con Javier Milei.
Sin embargo, sostuvo que el próximo Gobierno colombiano tendrá más margen económico que político, ya que, pese al elevado déficit fiscal, buena parte de la población no percibe una crisis económica inmediata.
“El país no tiene la percepción de que estemos mal económicamente y eso es lo que va a beneficiar al candidato del Gobierno”, afirmó Borda sobre Cepeda.
La experta alertó, no obstante, de que la polarización entre derecha e izquierda dificultará la posibilidad de alcanzar consensos en el Congreso para sacar adelante reformas estructurales.
Advirtió también que, independientemente del resultado electoral, el próximo Gobierno afrontará un escenario de alta conflictividad política porque una victoria de la derecha podría provocar una avalancha de movilizaciones sociales, mientras que un triunfo de la izquierda mantendría la dinámica de bloqueo legislativo entre sectores políticos rivales.
Una crisis sanitaria acumulada
Entre los problemas más visibles aparece además la crisis del sistema de salud, marcada por la escasez de medicamentos, las deudas de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), el cierre de servicios y el aumento de quejas de pacientes por barreras de acceso a tratamientos.
“El sistema de salud colombiano está colapsado desde hace algún tiempo”, aseguró a EFE el director de la Federación Médica Colombiana, Diego Fernando González, quien atribuyó parte de la crisis a la “intermediación financiera de los recursos públicos en salud”.
Según González, las EPS le deben millones de dólares a hospitales, clínicas y laboratorios, lo que ha generado un “efecto dominó” sobre pacientes y por eso lamentó que ningún candidato tenga una propuesta “seria” para salir de esa crisis que pone en riesgo la vida de miles de personas que requieren atención médica.
“No he leído ni una propuesta seria de ningún candidato frente al tema de la salud”, afirmó González.
El dirigente gremial sostuvo además que la crisis de la salud no es exclusiva del actual Gobierno, sino el resultado de problemas estructurales acumulados desde las administraciones de Juan Manuel Santos (2010-2018) e Iván Duque (2018-2022), periodos en los que también fueron cerradas EPS por problemas financieros. EFE
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