
El deterioro de la capa asfáltica en el corazón de Maturín continúa siendo un dolor de cabeza para quienes hacen vida tras el volante. Choferes del transporte público que cubren las rutas del centro denunciaron que los cráteres ubicados en la avenida Bolívar, específicamente frente a la plaza Rómulo Gallegos y en las inmediaciones de la alcaldía, representan un peligro inminente tanto para la integridad de las unidades como para los pasajeros.
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A pesar de los anuncios oficiales sobre la recuperación de la vialidad en la capital monaguense, este tramo comercial —punto neurálgico para el embarque y desembarque de usuarios— quedó en el olvido, dificultando la operatividad diaria de los transportistas.
Ricardo León, uno de los conductores afectados, calificó la situación como “bastante desagradable”, señalando que los trabajos de reparación realizados recientemente en la zona quedaron inconclusos.
“Se cae porque es la parada, pues, y afecta por lo menos el tren delantero. El llamado a las autoridades es que sigan cumpliendo con el asfaltado en todo Monagas, porque de verdad que las calles están bastante deterioradas”, sentenció León.

Por su parte, Manuel Barreto coincidió en que la ubicación de estos «cráteres» en plena parada pública obliga a maniobras forzosas que dañan mecánicamente los vehículos. Barreto advirtió que el problema no es aislado: “Esta es una parada principal y hay que pararse aquí, ¿cómo hacemos? Comenzando la plaza Piar también hay; en varios puntos hay bastantes huecos”.
Calvario para el peatón
La problemática no solo golpea el bolsillo de los dueños de vehículos, sino que también pone en riesgo a los ciudadanos de a pie. Gabriela Valle, usuaria recurrente del transporte, manifestó que para abordar un autobús debe sortear las fallas del asfalto o esperar que la unidad avance más allá del punto reglamentario.

Valle expresó su preocupación ante la llegada de la temporada de lluvias, lo que podría convertir estas aberturas en pozos de agua que oculten el peligro.
“Cuando empiecen las lluvias va a ser demasiado fuerte. El gobernador debería prestar el apoyo de acomodar todo este espacio”, exhortó.
Mientras los transportistas denuncian el abandono del casco central, la administración chavista regional y municipal sostiene que el plan de asfaltado sigue en marcha, destacando intervenciones previas en las avenidas Bella Vista y Cruz Peraza, aunque la realidad en la principal arteria vial de la ciudad cuente una historia distinta.
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