
Millones de jubilados en Estados Unidos podrían enfrentar una reducción de hasta por una cuarta parte en sus cheques del Seguro Social a partir de 2032 si el Congreso no aprueba cambios para fortalecer las finanzas del sistema de pensiones.
Por El Diario NY
Un análisis del Comité para un Presupuesto Federal Responsable (CRFB) advierte que, una vez agotadas las reservas del programa, los beneficios podrían reducirse automáticamente en alrededor de 24%, afectando a más de 63 millones de beneficiarios en todo el país.
La advertencia aumentó las alertas este año después de que la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) adelantara su proyección sobre el agotamiento de los fondos fiduciarios. Según la actualización publicada en 2026, el déficit podría llegar antes de lo previsto, a fines de 2032, aumentando la preocupación en millones de trabajadores que dependen del programa para financiar su jubilación.
Si no hay ajustes legislativos, una familia que depende del Seguro Social podría perder $500 al mes, o más de $6,000 al año, a partir de 2032. El reporte del CRFB estima un recorte automático del 24% sobre 63 millones de beneficiarios, entre ellos millones de hispanos en cada uno de los estados.
La cuenta regresiva que encendió las alertas
El origen del problema es que Seguro Social lleva 16 años pagando más de lo que recauda. Las reservas han cubierto esa brecha, pero tienen un límite. Cuando se agoten, la ley federal prohíbe pagar más de lo que ingresa por impuestos sobre la nómina.
El resultado sería un recorte inmediato y universal, que en cifras del CRFB equivaldría a:
$500 menos al mes para el jubilado promedio
$18,100 menos al año para una pareja de doble ingreso
$345,000 millones menos en beneficios anuales a nivel nacional
La legislación actual no contempla excepciones por edad, ingreso ni necesidad, por lo que todos los cheques serían recortados el mismo día.
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