
Las evidencias apuntan a que las personas afectadas por el hantavirus en el crucero que partió de Argentina se contagiaron en la embarcación, según informó este lunes el Ministerio de Sanidad español.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este domingo que al menos seis personas se vieron afectadas por el posible brote de hantavirus -tres muertos y tres enfermos-, detectado en el buque ‘MV Hondius’, que zarpó con 150 turistas a bordo el pasado 20 de marzo desde Ushuaia (sur de Argentina) para cruzar el Atlántico Sur con destino al archipiélago español de Canarias.
El grupo más numeroso dentro del barco son filipinos (38), seguidos de británicos (23), estadounidenses (17) y españoles (14). También hay un pasajero argentino y un tripulante guatemalteco.
La embarcación se encuentra en este momento frente a Praia, la capital de Cabo Verde, cuyas autoridades han denegado la entrada por motivos de «seguridad pública nacional», según informó hoy la empresa operadora del crucero, la neerlandesa Oceanwide Expeditions.
«Las evidencias actuales apuntan a que se contagiaron en la propia embarcación. El hantavirus se contagia sobre todo por excrementos de ratas en zonas donde circula el virus. Una zona de aventuras donde estuvieron los fallecidos es zona de ratas con hantavirus. Aun así, no se descarta que alguno se haya contagiado dentro del barco por ratas o que el médico fuese contagiado con un contacto estrecho con uno de los fallecidos», explica Sanidad.
El hantavirus se contrae generalmente por inhalación, es decir, al respirar en lugares abiertos o cerrados donde las heces o la orina de los roedores infectados desprenden el virus contaminando el ambiente.
También es posible el contagio por contacto directo, al tocar roedores vivos o muertos infectados, o bien sus heces u orina, y menos frecuente, a través de la mordedura o rasguño.
Los países que han reportado casos durante el 2025 son: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Estados Unidos, Panamá, Paraguay y Uruguay. El total de casos fue de 229 y 59 defunciones.
El periodo de incubación es de una a tres semanas, y aunque hay casos que cursa sin enfermedad o de forma leve, los síntomas son similares a un proceso gripal, con fiebre, dolores de cabeza, musculares, náuseas, vómitos e incluso dolor abdominal y diarrea.
No existe un tratamiento específico, aunque en algunos casos, pasados unos días, puede desencadenarse dificultad respiratoria, que de agravarse deriva en el conocido «síndrome cardiopulmonar por hantavirus», poco frecuente pero que debe ser tratado porque puede provocar la muerte.
En esos pacientes es precisa la atención hospitalaria, preferiblemente con asistencia respiratoria mecánica, recuerda el Ministerio de Sanidad.
La prevención pasa por la higiene para evitar la presencia y nidación de roedores, con ambientes ventilados y con la basura alejada y cubierta. Sanidad advierte de que hay que tener especial cuidado con la puesta en marcha de ventiladores y aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber estado en contacto con roedores o sus excrementos.
La compañía ha explicado que «se está barajando la opción de navegar hasta Las Palmas o Tenerife como punto de desembarque» y una vez en estas islas españolas «podrían llevarse a cabo nuevos exámenes médicos y la gestión de los casos».
Por ello, el servicio de Sanidad Exterior de España ya está coordinando con distintos organismos cómo actuar en caso de que el buque haga escala en el archipiélago canario. EFE
La noticia no descansa y nosotros tampoco
