
El inglés Lando Norris (McLaren), último campeón del mundo, sale primero este sábado en la prueba sprint del Gran Premio de Miami (EEUU), el cuarto del Mundial de Fórmula Uno, en el circuito construido en torno al Hard Rock Stadium de esa localidad; donde su compañero, el australiano Oscar Piastri arranca tercero, un puesto por detrás del italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes), líder del campeonato.
Norris, de 26 años y que logró en esta pista, hace dos años, la primera de sus once victorias en la categoría reina, dominó la calificación para la prueba corta (‘sprint shootout’) al marcar el mejor tiempo en la tercera ronda de la misma, en la que cubrió, con el preceptivo neumático de compuesto blando, los 5.412 metros de la pista estadounidense en un minuto, 27 segundos y 69 milésimas. Exactamente 222 menos que Antonelli, líder del Mundial con 72 puntos, nueve más que su compañero, el inglés George Russell, sexto en la parrilla de este sábado.
Piastri arranca tercero, desde la segunda fila, en la que lo acompañará el monegasco Charles Leclerc (Ferrari), en una prueba prevista a un tercio de la carrera dominical, es decir 19 vueltas -para unos 103 kilómetros-, que el argentino Franco Colapinto (Alpine) afrontará desde la octava posición; en la cuarta hilera y al lado del séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton (Ferrari).
Los españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) saldrán decimoquinto y vigésimo primero, respectivamente; mientras que el mexicano Sergio Pérez (Cadillac) largará decimonoveno. En una carrera en la que puntuarán los ocho primeros y que el neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que no capturó el año pasado un quinto título seguido, al sumar sólo dos puntos menos que Lando, afronta desde el quinto puesto.
Hace un mes, Antonelli se había convertido, al ganar en Suzuka (Japón) con 19 años, en el líder más joven de toda la historia de la Fórmula Uno, mejorando la anterior plusmarca, la de Hamilton, que la había logrado en 2007 -el año de su debut en la categoría reina- a los 22.
Pero desde la victoria en Suzuka del boloñés no se había vuelto a rodar, ya que el conflicto bélico desatado en Oriente Medio con el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, y la posterior respuesta de éste, había provocado la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí, que iban a albergar inicialmente -el segundo y el tercer fin de semana de abril, respectivamente- la cuarta y la quinta prueba de este campeonato.
La FIA (Federación Internacional del Automóvil) aprovechó el parón para, de acuerdo con todas las partes implicadas, darle un ‘retoque’ al nuevo reglamento técnico, que reduce la excesiva importancia de la energía eléctrica frente a la generada por el motor de combustión.
La nueva normativa había sido duramente criticada, ya que va en detrimento del talento de los pilotos y puede provocar situaciones de peligro, con el uso del modo ‘boost’ para obtener, de golpe, energía eléctrica acumulada. Circunstancia que provocó el accidente en Japón del inglés Oli Bearman cuando pretendía adelantar a Colapinto antes de estamparse contra las vallas protectoras con su Haas.
Antonelli no había pasado del quinto crono en la única sesión libre del fin de semana. Dominada por Leclerc y en la que Sainz y Alonso marcaron el décimo y el decimonoveno tiempo, respectivamente. El monegasco (1:29.310) había mejorado en 297 milésimas a ‘Mad Max’ y en 448 a Piastri, a bordo de un McLaren -que el año pasado revalidó título de constructores y que había empezado mal 2026-, que, con un nuevo paquete, parece resurgir en Miami.
El joven italiano, único que no había puesto gomas blandas en el último cuarto de hora de una sesión a noventa minutos -en lugar de los 60 habituales- se había quedado a 769 milésimas de Leclerc y se había inscrito un puesto por detrás, en la tabla de tiempos, de Hamilton -a 467- y uno por delante de su compañero, Russell -a 790-.
Sainz había invertido un segundo y 620 milésimas más que su antiguo compañero en Ferrari; del que se quedó a tres segundos y 283 milésimas el doble campeón mundial asturiano, en una sesión con varios paseos pero sin mayores incidencias; en la que Colapinto marcó el undécimo tiempo -a un segundo y 705 milésimas- y ‘Checo’ el decimoctavo, a dos segundos y 737 milésimas de Leclerc.
Norris había sido séptimo, a nueve décimas, antes de la cronometrada que ordenaría la parrilla del sprint de este sábado, que otorgará puntos a los ocho primeros: el ganador se lleva ocho, el segundo, siete; el tercero, seis: y así, sucesivamente, hasta el octavo, que sumará uno.
Alonso, con el vigésimo primero, y ‘Checo’, con el decimonoveno, quedaron eliminados en la primera ronda de la calificación, en la que Norris ya advertía con el mejor tiempo, con el obligatorio neumático medio, superando en sólo 10 milésimas a Leclerc.
Sainz, con el decimoquinto tiempo, y el brasileño Gabriel Bortoleto (Audi) quedaron eliminados en la SQ2; que -con preceptivas gomas medias- había dominado Leclerc (1:28.333), con 173 milésimas menos que Piastri, que confirmó el avance de McLaren con su tercer puesto final; en una cronometrada en la que brilló Colapinto, undécimo en la primera ronda y que en la decisiva tercera repitió el octavo de la segunda.
Aston Martin sigue sumido en su particular pesadilla. Alonso, que acaba de estrenar paternidad, sale desde la última fila, acompañado por su compañero, el canadiense Lance Stroll, que, vigésimo segundo, cierra la parrilla.
EFE
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