
Desde que el presidente de EEUU, Donald Trump, redobló su ofensiva contra los inmigrantes en la capital el año pasado, las maestras de a guardería de Delia, en un barrio residencial de Washington DC, evitan alejarse demasiado ya que son vulnerables a la deportación.
Por El País
Antes solían llevar a los niños a la biblioteca pública del barrio, a los museos gratuitos de la capital o al zoológico. Ahora llevan casi un año sin hacerlo.
El temor de ser detenidas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) condiciona su día a día.
Delia, cuyo nombre fue cambiado para proteger su identidad, lleva meses casi sin salir de casa y pendiente de los mensajes de alerta que circulan por WhatsApp sobre operativos migratorios en la zona. “Tenemos ejemplos de lo que pasó en nuestros entornos de maestras: que si andaban dos se llevaban una y dejaban a los niños con la otra”.
Nota completa en El País
La noticia no descansa y nosotros tampoco
