
El exlíder chavista se quedó sin presupuesto para su defensa en Estados Unidos. El equipo legal de Nicolás Maduro solicitó a un juez federal en Nueva York que obligue a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) a liberar fondos del Estado venezolano, bajo el argumento de que el exmandatario carece de recursos propios para costear el juicio.
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El abogado Barry J. Pollack envió una carta el 20 de febrero de 2026 al juez Alvin K. Hellerstein para quejarse sobre el bloqueo de las cuentas. En el documento judicial, la defensa argumentó que las sanciones económicas vulneran los derechos constitucionales del procesado. «Venezuela lo haría, y el señor Maduro no puede pagar un abogado de otra manera», justificó la firma legal en el texto.
Los defensores acusaron a la agencia estadounidense de sabotear el proceso al negar el acceso a las arcas públicas de la nación caribeña. «Al no permitir que el gobierno de Venezuela pague los costos de defensa del señor Maduro, la OFAC interfiere con la capacidad del señor Maduro para retener a un abogado y, por lo tanto, con su derecho a un abogado de su elección bajo la Sexta Enmienda», reclamó el bufete frente al tribunal.
La ironía de la queja alcanzó su punto máximo cuando los abogados reprocharon que el gobierno norteamericano sí emitió nuevas licencias comerciales para operaciones con Venezuela, pero ignoró la factura legal del exlíder chavista. Ante este escenario de asfixia financiera, la defensa lanzó un ultimátum al sistema de justicia. «Si la OFAC no actúa sobre la solicitud para restablecer la licencia original, o deniega esa solicitud, el señor Maduro presentará una moción formal en los próximos días para buscar amparo del Tribunal», advirtió la carta.
Por ahora, el magistrado Hellerstein solo ordenó archivar el documento en el expediente, mientras el exmandatario espera que las autoridades estadounidenses le permitan utilizar el dinero de la República para salvar su propio pellejo ante la justicia norteamericana.
