La indignación por la muerte de Renee Good el 7 de enero a manos de un agente migratorio y por la brutalidad con la que los funcionarios federales están reprimiendo las protestas ciudadanas en Minneapolis llevó a Alex Jeffrey Pretti a la calle el pasado sábado. Y ya no volvió a su casa. Los disparos de varios agentes de la Patrulla Fronteriza, el cuerpo policial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo dejaron sin vida, tendido en el suelo, a poco más de tres kilómetros de su domicilio. Rodeado de personas que gritaban su ira y su frustración por lo que acaban de presenciar. Era enfermero de profesión y tenía 37 años.
Abuso policialAméricaCrisis migratoriadeportacionEstados UnidosICEInmigraciónInmigración irregularinmigrantesMigraciónmigrantesMinneapolisMinnesota
