La Tribuna Antiimperialista del Malecón, situada junto a la Embajada de Estados Unidos, volvió a ser este viernes el escenario de una marcha histórica en La Habana, en un momento en que el castrismo se juega su futuro. Convocados con urgencia bajo el lema «A Cuba se respeta y el General de Ejército es Cuba», cientos de militantes y empleados del Estado, cada uno con su banderita, acompañaron al presidente Miguel Díaz-Canel, vestido de militar verde olivo, quien presidió el acto de solidaridad con el líder Raúl Castro, quien de forma sorpresiva no acudió a la cita.
