Cuando el pasado viernes 13 de marzo, Yenisey Taboada oyó decir al mandatario cubano Miguel Díaz-Canel que su Gobierno estaba negociando con el de Estados Unidos, se preguntó por qué nunca habían sido capaces de dialogar con su propio pueblo. Es la madre de Duannis León Taboada, un joven de 26 años que se unió a las protestas masivas del 11 de julio de 2021, y terminó pagando una condena de 14 años de cárcel. La madre piensa en cómo el Gobierno, ahora abierto a conversar con la Administración de Donald Trump, sentenció a tanta gente por exigir libertades básicas. “¿Cómo es posible que en mi país sean capaces de sentarse a escuchar y dialogar con cualquiera, menos con nuestros hijos, con nuestros hermanos, con este pueblo que se está, literalmente, muriendo?”.
