
La mosca del gusano barrenador del Nuevo Mundo fue confirmada en el sur de Texas en junio de 2026, de acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). El hallazgo marca el regreso de esta plaga a territorio estadounidense tras seis décadas de erradicación, y coloca en alerta a la industria ganadera de la región por el potencial daño económico y sanitario.
Por Infobae
Según informó el USDA y la Comisión Estatal de Salud Animal de Texas (TAHC), el caso fue detectado en un ternero de tres semanas en el condado de Zavala, a unos 160 kilómetros al suroeste de San Antonio. Las autoridades estatales y federales impusieron una cuarentena en la zona, reforzaron la vigilancia en la frontera sur y lanzaron un operativo inmediato de control. El plan incluye la liberación masiva de moscas macho estériles y controles estrictos de movimiento animal.
La reaparición de la plaga se produce después de su avance desde el sur de Panamá hacia México, donde fue identificada en 2024, según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). El brote en México y Centroamérica intensificó la cooperación entre ambos países y obligó a actualizar los protocolos de bioseguridad en la frontera sur de Estados Unidos. La última erradicación de la especie se había logrado en 1966 mediante la aplicación de tecnología de insectos estériles.
¿Qué es la mosca del gusano barrenador del Nuevo Mundo?
La Cochliomyia hominivorax es una especie de mosca originaria del continente americano. Sus larvas se alimentan de tejido vivo en animales de sangre caliente, incluyendo ganado, fauna silvestre, mascotas y, en casos excepcionales, personas. Las hembras depositan huevos en heridas abiertas o mucosas, lo que puede derivar en infestaciones graves y pérdidas económicas significativas. El USDA señala que la mosca del gusano barrenador no representa riesgo para la carne ni para otros alimentos, ya que las larvas no sobreviven en productos cárnicos procesados.
¿Por qué reapareció la mosca del gusano barrenador en Estados Unidos?
De acuerdo con el CDC, la expansión de la plaga desde el sur de Panamá a México empezó a documentarse en 2024. El brote en territorio mexicano llevó a la detección de miles de infestaciones en animales y varios casos en personas. El avance al norte se intensificó debido al movimiento de animales y a condiciones climáticas favorables, según reportes de APHIS, el brazo sanitario del USDA. En junio de 2026, se detectó el primer caso en Texas, lo que activó los protocolos de emergencia y la cooperación transfronteriza entre autoridades estadounidenses y mexicanas.
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