
Entre los récords que ostenta México en el Mundial, además de ser el país que más torneos ha albergado, está el ‘título’ de ser la selección con más derrotas en la historia de la máxima cita, con 28, un primer lugar que, paradójicamente, alcanzó gracias a su alta presencia en la élite.
Este registro negativo comenzó a cimentarse desde el nacimiento mismo de la competición. México tuvo el honor de participar en el partido inaugural de Uruguay 1930 ante Francia, pero también el infortunio de inaugurar su casillero de derrotas con un abultado 4-1, marcando el inicio de una racha que tardaría décadas en revertirse.
De hecho, el conjunto azteca ostenta otra marca vinculada a este récord: encadenó nueve derrotas consecutivas en sus primeras tres participaciones (1930, 1950 y 1954). No fue sino hasta Suecia 1958 cuando los fanáticos mexicanos pudieron celebrar su primer punto en un empate frente a Gales, deteniendo momentáneamente una desalentadora estadística que parecía no tener fin.
Aunque el matiz de la cantidad de reveses cambia un poco cuando se observa quiénes escoltan a México en este listado de resultados adversos. Selecciones de la talla de Argentina y Alemania figuran en los puestos siguientes, una prueba irrefutable de que para perder muchos partidos primero hay que tener la jerarquía para jugarlos.
México bajo otra lente en el Mundial A pesar de las 28 caídas, el conjunto mexicano logró consolidar una de las rachas de competitividad más admirables del fútbol moderno. Entre Estados Unidos 1994 y Rusia 2018, el ‘Tri’ se convirtió en un invitado fijo en los octavos de final, superando fases de grupos extremadamente complejas y demostrando que su presencia no es casualidad, sino constancia.
En la memoria de los aficionados quedaron grabados partidos de alto nivel como el de octavos de final en Alemania 2006, donde la escuadra que dirigía Ricardo La Volpe puso contra las cuerdas a Argentina, o la contundente victoria 0-1 ante los germanos en Rusia 2018, que venían a defender el título y salieron eliminados en la fase de grupos.
La dualidad entre la derrota y la vigencia es lo que define el paso de México por los mundiales. Mientras que potencias como Italia han quedado fuera de ediciones recientes, la escuadra norteamericana ha sabido navegar las eliminatorias de la Concacaf para asegurar su boleto y mantenerse como el máximo representante de su región en la élite.
De cara al futuro cercano, este récord de 28 partidos perdidos tiene una fecha de caducidad simbólica: el Mundial de 2026. Al ser el primer país en organizar tres ediciones del torneo, México tendrá la oportunidad histórica de utilizar su localía para sumar victorias que equilibren su balanza histórica ante su gente.
El próximo 11 de junio, ante Sudáfrica en el Estadio Azteca, el ‘Tri’ pondrá a prueba su resiliencia para dejar claro que aquellas 28 derrotas son las cicatrices de una selección que nunca ha dejado de intentarlo y que, con cada caída, ha pavimentado el camino para reafirmarse como uno de los principales animadores del Mundial.
EFE
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