
Nueva propuesta de Irán a Estados Unidos: abrir el Estrecho de Ormúz, garantías para no reiniciar la guerra y posponer cualquier discusión sobre el programa nuclear de los ayatolás. El cambio en los países del Golfo tras el 28 de febrero y el estado de cosas en Líbano. Comenzamos:
1) Punto muerto en las negociaciones con Irán. Más que el Estrecho de Ormúz (donde Trump logró hábilmente dar vuelta la ecuación tras el primer cierre de Irán) el destino del régimen de los ayatolás estará marcado en lo que suceda con el uranio enriquecido. Esto no nos debe sorprender: Desde el comienzo de la guerra el objetivo de Estados Unidos pasó por desarticular el programa nuclear iraní y su programa balístico. Sostuve, como ahora, que es un error plantear la liberación del pueblo iraní como un objetivo de esta guerra. Cualquier objetivo “no medible” es completamente conflictivo para Estados Unidos e Israel. Los puntos que hoy siguen una suerte de bucle en Pakistán son tres: la entrega del uranio enriquecido, la futura reanudación del programa nuclear y la conexión de Irán con sus proxys. El tiempo NO juega a favor de Teherán, sino todo lo contrario: si su economía colapsa, el régimen pierde un activo imprescindible para mantener viva su maquinaria. Cuidado con eso.
2) Hace dos días se conoció algo que, a mi juicio, marca gran parte del cambio que genera esta guerra en el Golfo: Israel envió el Iron Dome, uno de sus más famosos sistemas de defensa, a Emiratos Árabes Unidos que recibió más de 500 misiles y 2000 drones desde Irán. Esto es histórico: Tomemos la dimensión de lo que significa que Israel haya desplegado un sistema de defensa antiaérea en un país árabe. Tomemos la verdadera dimensión de los Acuerdos de Abraham, firmados en septiembre de 2020, que como he dicho en no pocas ocasiones son acuerdos defensivos y estratégicos por sobre todas las cosas. Recordemos el Foro del Negev y la amenaza iraní que afecta a Israel y la Península Arábiga. Esto mucho más desde el comienzo de la guerra. Aunque sin una participación militar activa, estos países tienen cuentas pendientes con Teherán que saldarán tarde o temprano. Incluso aquellos que tienen poder de lobby en la administración Trump.
3) Líbano: estado de cosas que deja huérfanas a las poblaciones del norte en Israel que son quienes conviven, desde hace muchos años, con la amenaza real de Hezbolláh y sus miles de misiles lanzados a los civiles en Israel. Algunas ideas que considero centrales: Hay una idea que es indiscutible, el gobierno de Líbano no tiene la capacidad de desarmar a Hezbolláh; esto a pesar de todas las acciones y declaraciones sin precedentes que llegan desde Beirut. Hezbolláh puede ser degradado militarmente, pero su erradicación probablemente provenga de algún tipo de acuerdo como los de Taif en 1983 (acuerdos que, precisamente, Hezbolláh se negó a firmar). Sin embargo, para llegar a algún tipo de acuerdo efectivo, debe degradarse aún más la capacidad del grupo terrorista proxy de Irán. Veremos quién iniciará esa contienda final contra Hezbolláh; si Estados Unidos se involucra sobre el terreno (poco probable esto a mi juicio) o recaerá finalmente en Israel quien deberá ampliar la toma de posiciones en el sur de Líbano. Cierro: el tema de brindar de capacidad militar al ejército libanés (fuertemente infiltrado por Hezbolláh durante años) es hoy un tema que incomoda a más de uno. Estamos hablando de dotar de capacidad militar a un ejército regular que disputará abiertamente, una contienda contra una organización terrorista que está, a priori, más preparada que esa fuerza militar convencional. Desconozco hasta qué punto esto es confiable o requerirá, en un futuro, que Israel destruya todo este arsenal como ocurrió en Siria al caer Al Assad en 2024 y evitar así que esas armas cayeran en manos de Al Qaeda o el Estado Islámico.
Homenaje
El pasado mes de marzo falleció en la ciudad de Caracas Don Elieser Rotkopf Z´L, destacado representante de la comunidad, identidad y cultura judía en Venezuela. Don Elieser fue un gran filántropo y líder que dedicó su vida a la divulgación del acervo cultural judío incluso en tiempos tan difíciles como los vividos en las pasadas dos últimas décadas en Venezuela, cuando el discurso oficial impulsó el antisionismo y el apoyo a grupos radicales y terroristas del Oriente Medio.
Don Elieser Rotkopf Z´L a lo largo de su vida ocupó cargos de gran importancia como la presidencia de la Unión Israelita de Caracas, de la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela; dirigió durante décadas el Instituto Cultural Venezolano Israelí, donde dejó una profunda huella al promover la cultura como elemento primigenio de los saberes y el impulso y formación de las nuevas generaciones a través de eventos, conferencias, etc., que dieran a los jóvenes elementos y argumentos para conocer la realidad cultural judía, del Oriente Medio y de la geopolítica mundial. Así mismo deja un gran legado como lo es el Fondo de Becas Ena y Elieser Rotkopf, iniciativa que durante años ha sido primordial para el sustento de proyectos educativos y comunitarios en Venezuela. Mis condolencias a sus familiares, amigos, miembros de la comunidad judía en Venezuela y a Josué Medina y José Leonardo Angulo, dos grandes colaboradores de las actividades impulsadas por Don Elieser en el Instituto Cultural Venezolano Israelí.
@J__Benavides
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