
El defensor de derechos humanos y director de Fundaredes, Javier Tarazona, ofreció un crudo testimonio tras su excarcelación de El Helicoide, donde permaneció detenido desde julio de 2021.
Por lapatilla.com
Tarazona denunció haber vivido un «infierno» marcado por torturas, condiciones insalubres y una pérdida de 55 kilos debido a la falta de atención médica.
Además, reveló que fue víctima de extorsión psicológica mediante la detención de su madre para obligarlo a incriminar a María Corina Machado, calificando su experiencia como un «cautiverio de conciencia» por su labor denunciando grupos irregulares en la frontera.
Pese a los tratos crueles y haber pasado años sin ver a sus hijos, Tarazona manifestó no buscar venganza, sino justicia y reparación para todas las víctimas.
«Un día de prisión es un infierno; no puede existir un preso político más en este país», sentenció, destacando que el problema de la represión en Venezuela va más allá de un recinto físico.
