
Lo que comenzó como una jornada comunitaria de mantenimiento terminó en un indignante descubrimiento, debido a que mientras los vecinos del sector Mi Compromiso, en la parroquia Ramón Ignacio Méndez de Barinas, intentaban despejar una boca de visita del sistema de alcantarillado, se encontraron con un montón de fármacos pudriéndose en las aguas servidas.
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El hallazgo de este lote de medicamentos vencidos —que incluye desde polvos para suspensión y ampollas, hasta inyectadoras— ha desatado una ola de indignación en la comunidad, reseñó El Diario de los Llanos.
En un contexto de profunda crisis asistencial, donde los pacientes del Hospital Razetti recorren farmacias en busca de insumos, ver estos recursos desechados de forma clandestina es calificado por los residentes como un acto de «corrupción y desprecio absoluto».
«Es doloroso ver cómo la medicina que pudo salvar una vida o aliviar un dolor terminó arrojada a una cloaca», comentó uno de los habitantes afectados.
Foco de contaminación y silencio
Más allá del presunto desvío de recursos, la situación pudo haber generado una alarma epidemiológica, como consecuencia del desecho de productos químicos y biológicos directamente en la red de aguas servidas, que representa un riesgo inminente de contaminación para el sector, agravando las ya precarias condiciones de salubridad de la zona.
Los portavoces de la comunidad cuentan con un registro exhaustivo de fotografías y videos, que sirven como soporte para la denuncia formal, porque no se trata solo de un reclamo vecinal, sino de una exigencia de justicia.
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