
El servicio de agua potable por tuberías, empeora en las comunidades de la Península de Paraguaná en el estado Falcón y no hay respuesta de las autoridades.
lapatilla.com
Las urbanizaciones que comprenden la Puerta Maraven en el municipio Carirubana, están desde principios de la segunda semana de abril intentando abastecerse de agua; aunque el cronograma que pública Hidroven en sus redes sociales, indicaba que desde el pasado lunes tendrían agua por tuberías, no ha llegado con regularidad.
El suministro debe cumplirse por tres días consecutivos debido a lo extenso de la comunidad, pero ha sido intermitente por el bajo nivel, así como los constantes apagones; el último fue este domingo 19 de abril cuando estuvieron 10 horas sin luz por la caída de dos guayas de alta tensión que afectaron dos urbanizaciones de la localidad.

«Cada vez que llega el agua es lo mismo. Además que tenemos que esperar hasta 40 días por agua, cuando llega se va la luz y la envían con muy poca presión. Abran esas llaves, necesitamos el agua, no es posible que de los tres días que nos ponen el agua apenas agarramos uno porque la presión no permite que llegue a todas las urbanizaciones», dijo María Fermín, habitantes de Puerta Maraven.
Por su parte, Andrés Zarraga, detalló que todos los meses paga camiones cisternas, hasta 10 dólares por cada mil litros de agua y aunque los días que la ponen por tubería, se turnan para poder almacenarla, son días difíciles. «Uno no duerme, no come. Cuando llega sales corriendo a agarrar agua, a hacer los oficios y tratar de dejar algo almacenada. A veces pasamos 30 o 40 días sin agua. Esto es un martirio que nadie resuelve», expresó.

En la comunidad también se observan algunos botes de agua, que según los vecinos han sido expuestos a través de la aplicación VenApp y las Mesas Técnicas de Agua, pero no les han dado soluciones.

Esta situación se repite en las demás comunidades de los tres municipios de Paraguaná, donde los vecinos deben unirse para poder abastecerse, incluso hay familias que se van a otras casas donde sí llega el agua desde el primer día para poder lavar la ropa y llenar algunos bidones para cocinar; otros pasan las mangueras a las casas vecinas para que se puedan abastecer.
