
Mientras millones de personas pasan jornadas completas frente a una computadora o atrapadas en el tráfico, una mujer en Nueva York encontró una manera poco común de ganarse la vida: abrazando personas. Lo que comenzó como una alternativa para escapar del estrés laboral terminó convirtiéndose en una carrera que hoy le deja ingresos de hasta $100,000 dólares anuales, trabajando apenas unas horas al día.
Por La Opinión
La protagonista de esta historia es Ella Love, una exmaestra de arte de 51 años que dejó las aulas después de más de una década debido al desgaste emocional que sufría en las escuelas públicas de Nueva York. Según contó, el ambiente laboral se volvió demasiado pesado por el tamaño de los grupos, la falta de recursos y los problemas de disciplina.
“Daba clases en escuelas públicas urbanas donde la mayoría de los estudiantes eran personas de color y existían muchos problemas sistémicos en Estados Unidos”, explicó Ella Love, exprofesora de arte, en una entrevista para SWNS. “El estrés venía de grupos enormes, poco tiempo para todo, problemas de conducta y recursos limitados”.
Antes de cambiar de vida, la mujer ganaba alrededor de $80,000 dólares al año como docente y trabajaba jornadas de al menos ocho horas diarias. Sin embargo, sentía que necesitaba una actividad completamente diferente para recuperar estabilidad emocional.
“Buscaba algo con una energía totalmente distinta, algo calmante y centrado. No pensaba que esto se convertiría en mi carrera”, comentó Ella Love, quien ahora se considera una abrazadora profesional. “Solo quería algo que me ayudara a regular mi sistema nervioso mientras seguía enseñando”.
Lea más en La Opinión
