22.3 C
Miami
martes 10 de marzo 2026
VenezolanosHoy
Fernando PinillaOpinión

Fernando Pinilla: ¡Que no se note el hambre!

¡Comenzó el circo! Si algo hizo bien el oficialismo fue crear una oposición suya, no a ellos, como bien lo aclararon el año pasado Nicolás Maduro y Jorge Rodríguez; una oposición útil para sus planes, que en vez de oponerse al robo de la voluntad del 28J, rápido salieron a reconocer el resultado de Maduro y su CNE, ocultos tras el disfraz de ser demócratas amantes del voto. ¡Vaya desfachatez!

Esos mismos, mientras los que defendíamos el 28J debíamos medir hasta qué palabra decir en un estado de WhatsApp, salieron con libertad a hacer política y bailar al son de la música que tocaban desde Miraflores; luego tras la derrota vergonzosa se ocultaron sin ni siquiera asumir que los barrieron en dos elecciones con una abstención que rondó el 80%. Y hasta ahí llegó la vocación de servicio, los recorridos por las calles, las denuncias; aquello es solo en tiempo de elecciones. ¡No se emocionen!

Ahora, luego del 3 de enero, aunque solo se está entrando en una etapa de supuesta transición (tan abstracta como una obra Jackson Pollock) más enfocada en cambios profundos en los poderes, la presidencia, y no se avecinan elecciones de concejales, alcaldes, gobernadores por lo menos en veinte meses, ya se han activado nuevamente: graban videos cual influencer, opinan, se reúnen en comunidades, sacuden las franelas partidistas llenas de moho, comienzan a perseguir a incautos para caminar con ellos y fortalecer sus estructuras famélicas, denuncian, defienden a los presos políticos (la moda para los oportunistas), recuerdan que en el pasado han repartido volantes, cafecito en un termo con una calcomanía del partido, han dado algunas declaraciones rechazando categóricamente al gobierno y piden que recordemos que en 2024 se montaron en la ola de Edmundo y, para ellos, eso anula que hayan reconocido a Maduro y su robo tan solo unos meses después.

¿Hasta cuándo? Ni oportunos son, ni inteligentes, se hace tan obvia la ambición por cargos, por recuperar espacios de poder, no para el pueblo, sino para ver cómo se lucran un poco más, y no se dan cuenta que están jugando en posición adelantada y esas jugadas quedarán anuladas como en el fútbol, porque el pueblo no es pendejo.

De verdad deben escuchar consejo y dejar de hacer el ridículo, como suelo decir: ¡que no se note el hambre!

Fernando Pinilla / @fmpinilla

Related posts

Miguel Méndez Fabbiani: ¿Diosdado debe ser extraditado?

Prensa venezolanoshoy

David Mendoza: ¡A más generales más pobreza y viceversa!

Prensa venezolanoshoy

Luis Barragán: Daño laboral e industria petrolera

Prensa venezolanoshoy