
La decena de pastores y presentadores de pódcast que llegaron al Airbnb de Nashville una noche de febrero no sabían muy bien lo que les esperaba. Un organizador les pidió que pusieran sus teléfonos en modo avión. Se sirvieron refrigerios. Después, durante al menos dos horas, dos hombres misteriosos presentaron una serie de diapositivas con lo que exponían las pruebas, según ellos, de algún tipo de vida extraterrestre y la confusión espiritual que las revelaciones venideras podrían sembrar entre los cristianos.
Por Ruth Graham | The New York Times
“Fue la reunión más extraña en la que he participado”, dijo Alan DiDio, un pastor de Carolina del Norte que asistió al encuentro. “Nunca se había visto a tantos pentecostales tan callados en una misma sala”.
Para muchos de los pastores presentes, y para algunos otros cristianos, solo hay una explicación posible para los seres extraterrestres: no son visitantes neutrales de otros planetas o dimensiones, sino entidades demoníacas.
Al salir de la reunión y encender sus teléfonos, los pastores comenzaron a recibir alertas de noticias que, para muchos de ellos, confirmaron que algo significativo estaba ocurriendo. Ese mismo día, el presidente Donald Trump había ordenado a su gobierno que empezara a divulgar archivos relacionados con la vida extraterrestre.
La divulgación comenzó este mes, con la publicación por parte del Pentágono de unas borrosas imágenes “nuevas, nunca antes vistas”, cuyo significado no está claro.
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