
El mundo está cada vez peor preparado ante la posibilidad de una nueva pandemia y, aunque sorprenda, indicadores claves que debieron haber mejorado luego de la pandemia de Covid-19 en realidad han retrocedido, como el acceso a las vacunas y a otros suministros para hacer frente a una nueva emergencia sanitaria.
Esta es la inesperada conclusión de una junta de expertos que lleva años evaluando la preparación global frente a este tipo eventos por encargo del Banco Mundial y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que acaba de presentar sus conclusiones.
Destaca, por ejemplo, que el riesgo de otra pandemia -considerado real- afectaría a un mundo más dividido, endeudado y menos capaz de proteger a sus poblaciones que hace una década.
“Una década después de que el ébola expusiera peligrosas brechas en la preparación ante brotes y seis años después de que la covid-19 convirtiera esas brechas en una catástrofe global, la evidencia es clara: el mundo no es más seguro frente a las pandemias”, aseguran los expertos.
Un nuevo brote de ébola se acaba de declarar en la República Democrática del Congo, menos de dos semanas después de que un brote de hantavirus ocurriera en una crucero, causando alarma mundial y haciendo temer una nueva pandemia.
Los expertos recuerdan que los brotes de enfermedades infecciosas se están volviendo más frecuentes y dañinos y que su impacto no se limita a la salud, sino que pueden afectar fuertemente la economía.
Entre las razones de que el mundo se encuentre en esta situación está que las inversiones no han seguido el ritmo del creciente riesgo pandémico, pero también que las buenas iniciativas son contrarrestadas por las tensiones geopolíticas, la alteración del equilibro de los ecosistemas, el aumento de los viajes y los recortes de la ayuda internacional al desarrollo.
Asimismo, se ha comprobado que el acceso equitativo a vacunas, diagnósticos y tratamientos ha empeorado y el ejemplo más reciente de esto ocurrió cuando se declaró la emergencia sanitaria internacional por el brote de mpox (2022).
“Las vacunas contra la mpox llegaron a los países de bajos ingresos afectados casi dos años después de que comenzara el brote, incluso más tarde que los 17 meses que tardaron las vacunas contra la COVID-19”, se detalla.
El informe identifica tres prioridades urgentes: crear un sistema independiente de vigilancia del riesgo pandémico, asegurar financiación sólida para la prevención y la respuesta inmediata, y avanzar en el acceso equitativo a vacunas, diagnósticos y tratamientos mediante la conclusión del Acuerdo Global sobre Pandemias.
Uno de los mayores escollos para concluir la negociación de este acuerdo es el desacuerdo que prevalece entre los países sobre el sistema que regulará el acceso a los patógenos (virus, bacterias, muestras biológicas u otros) y cómo se repartirá el beneficio que se obtenga de la información que se podrá extraer de ello.
EFE
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