20.9 C
Miami
lunes 27 de abril 2026
VenezolanosHoy
acvEntretenimientoManuela LoriTitulares

Es una joven modelo, tuvo un ACV y ahora lucha contra la discriminación en los castings

“No había tenido ningún síntoma”: el ACV la sorprendió a los 30 años, sin señales previas.

 

“En el último año fui a todos los castings que pude y no quedé en ninguno. No me eligen”. La frase de Manuela Lori, dicha casi en voz baja, pero con una crudeza imposible de disimular, resume el presente de una vida que cambió de forma abrupta. A los 34 años, después de haber vivido quince dedicándose al modelaje, ese mundo de flashes, campañas gráficas y avisos publicitarios se convirtió en un terreno hostil. No por falta de talento ni de experiencia, sino por las secuelas físicas que le dejó un ACV. Hoy, cada rechazo duele distinto: no es solo laboral, es también una forma de sentirse “afuera” de un lugar al que perteneció durante mucho tiempo.

Por Cinthia Ruth | Infobae

Manuela había arrancado como modelo apenas terminó la secundaria, en una época donde las redes sociales todavía no eran el epicentro del negocio. Su camino se construyó a base de insistencia: primero fotos caseras, después un book profesional que su padre la ayudó a pagar, y finalmente castings constantes. No era una modelo de pasarela tradicional. “Para hacer alta moda tenías que medir 1,75 metros y yo mido 1,70”, explicó en diálogo con Infobae.

La rehabilitación en el Instituto FLENI duró tres meses y el primer año fue clave para volver a caminar.

 

El 3 de diciembre, su vida cambió para siempre. El ACV llegó sin aviso, cuando había iniciado una etapa importante en su vida: convivía con su novio en Nordelta. No hubo síntomas previos, ni señales de alerta.

Estaba en su casa, acostada, cuando de repente sintió un mareo fuerte, visión borrosa y un dolor de cabeza insoportable, como un golpe seco. En cuestión de segundos, dejó de sentir el brazo izquierdo y perdió parte de la visión. No era solo confusión: era la sensación de que algo dentro de su cuerpo había dejado de responder.

Su pareja, que estaba con ella, entendió que algo grave pasaba. “Me empezó a preguntar cosas para ver si yo estaba orientada en tiempo y espacio”, recordó. Pero la asistencia médica no fue inmediata. “La ambulancia tardó como dos horas”, contó. Y después hubo más demoras. “Nos dijeron que teníamos que llamar a la ambulancia de la prepaga y tuvimos que esperar una hora más”, detalló.

La modelo perdió el 50% del campo visual y no puede ver hacia el lado izquierdo.

 

Ese tiempo, en un cuadro así, puede ser determinante. “Me decían que había gente que directamente moría en la ambulancia”, relató. Finalmente, fue trasladada al Sanatorio Otamendi, del centro porteño, donde lograron diagnosticarla.

La causa fue inesperada: “Me dijeron que tenía una malformación congénita en el cerebro. Imaginate un ovillo de lana de venas y arterias enredadas. Eso estuvo ahí desde siempre, sin manifestarse. Hasta que un día explotó y causó una hemorragia”.

A partir de ese momento, comenzó un proceso médico complejo. “Estuve dos semanas en terapia intensiva y después en total fueron cuatro meses internada”, contó. Manuela pasó por cuatro cirugías porque la malformación estaba en una zona profunda del cerebro.

Manuela Lori es modelo publicitaria y sueña con que vuelvan a convocarla las marcas.

 

“La primera operación tuvo un objetivo urgente: intervenir sobre la zona que había sangrado para evitar que volviera a hacerlo. La idea era tapar el lugar por donde empezó a salir la sangre”, precisó. “Como el lugar en el que estaba alojada la malformación era muy peligroso, no se lo podía tocar de forma directa ya que cualquier intervención brusca podía generar daños neurológicos irreversibles”, explicó.

Por eso, el equipo médico decidió avanzar en etapas: “La segunda operación formó parte de ese abordaje progresivo. En lugar de intentar resolver todo de una vez, los cirujanos trabajaron sobre sectores específicos de la malformación, reduciendo gradualmente el riesgo”.

La tercera operación continuó en esa misma línea. Para entonces, el objetivo ya no era solo evitar nuevas hemorragias, sino también estabilizar definitivamente la estructura vascular anómala. Cada paso implicaba evaluar cómo respondía el cerebro, cuánto se desinflamaba la zona afectada y qué margen había para seguir avanzando.

La cuarta operación fue, en cierto modo, el cierre del proceso quirúrgico.

Hoy trabaja como psicóloga y sigue en rehabilitación, mientras no abandona su deseo de volver al modelaje.

 

Si bien Manuela ya camina con cierta estabilidad, aun hay algo que no se fue: la mirada de los otros. “Me siento todo el tiempo observada. Mi andar no pasa desapercibido”, se lamentó.

Otra secuela invisible pero determinante: la pérdida del 50% del campo visual. “Me quedó ciega la mitad izquierda de cada ojo”, detalló. Es decir, no ve hacia el lado izquierdo en ninguno de los dos ojos, lo que afecta directamente su campo visual. Esta condición se llama hemianopsia homónima y, en términos prácticos, significa que perdió la visión periférica de un lado.

A pesar de todo, hubo algo que nunca dejó de empujarla: la decisión de volver a ser modelo.

Después de un año de recuperación intensa, sintió que estaba lista para volver al modelaje. No porque estuviera completamente recuperada, sino porque lo necesitaba. Era una forma de reconectar con quien había sido. De probarse a sí misma que todavía podía.

Manuela estuvo tres semanas internada y pasó por cuatro operaciones para tratar la malformación cerebral.

 

Pero el regreso no fue como lo imaginaba. Los castings, que antes eran parte de su rutina, se transformaron en escenarios de incomodidad. “En este mundo, el cuerpo es observado en detalle. Las manos, la postura, la forma de caminar. Todo cuenta. Y en mi caso quedo muy expuesta”, admitió. De hecho, su forma de caminar, aunque mejorada, no es idéntica a la de antes.

Aunque nadie se lo dice explícitamente, ella sabe que no resulta elegida por las secuelas que dejó el ACV en su cuerpo. “En más de una ocasión, incluso, me sugirieron ocultar lo que me había pasado. Decir que fue una caída, un accidente menor. Y yo, con tal de trabajar, llegué a aceptar esa idea. Pero ni siquiera así conseguí el trabajo”, recordó.

A pesar de eso, no se rinde. Sigue yendo a castings. Sigue intentando. Pero también entendió que necesita construir otros caminos.

Lea más en Infobae

Related posts

Confirmaron que el guion de la segunda temporada de «Harry Potter» ya se está escribiendo

Prensa venezolanoshoy

Confirmaron que leyenda del Liverpool y ex DT del Real Madrid padece demencia

Prensa venezolanoshoy

La batalla judicial de una italiana: Murió por suicidio asistido con una maquina especial

Prensa venezolanoshoy