
A las 7:25 de la mañana del pasado 13 de mayo salió de su casa, en Bosa, Yulixa Toloza. La acompañaban sus pertenencias, una maleta y el sueño de poder tener una figura esbelta como se publicita en las redes sociales y como se ha quedado en el imaginario de tantas y tantos.
Por semana.com
Ese día Yulixa se embarcó en un viaje hasta la localidad de Tunjuelito donde le abrieron las puertas de “Beauty Laser”, un centro de estética que, hoy por hoy, es más referencia de una trampa mortal que de un lugar dedicado a la belleza.
A Yulixa la dejaron morir en ese lugar luego de una lipólisis láser; sin cuidados, sin atención, sin humanidad. Las autoridades investigan una cadena de omisiones y negligencias alrededor de su muerte.
Toloza no fue la única, al menos cinco de sus buenas amigas ya habían pasado por la misma habitación de apartamento con letrero de quirófano y habían logrado salir con vida. Sin embargo, la suerte de la mujer de 52 años no fue la misma.
El “médico” que realizó la intervención quirúrgica firmó el acta de ingreso al quirófano a las 8:30 de la mañana y una historia clínica que marcó el final del procedimiento a la 1:00 de la tarde.
Cuatro horas y media fue el tiempo en el que Yulixa permaneció sedada; no anestesiada, sedada y probablemente viendo y sintiendo todo lo que el cirujano le hacía en su cuerpo; esto, según relatos recolectados de sus amigas y también pacientes de ese centro clandestino de cirugías estéticas quienes sí pudieron salir con vida para describir lo que en las habitaciones de esa casa ocurría.
Toloza, de profesión estilista, vivía sola en Bogotá. No tenía familia biológica y sus seres queridos, que la habían acogido en la crianza, están repartidos en Arauca y en Estados Unidos. Su red de apoyo siempre fueron sus amigas; las mismas que presionaron su búsqueda luego de que ese mismo 13 de mayo, sobre las 7:00 de la noche, se perdiera por completo su rastro.
Luego de que la mujer salió del quirófano improvisado se vino el drama en cascada. Nunca recuperó sus habilidades plenas y, en videos que se filtraron grabados por una de sus amigas, quien la estaba cuidando durante las horas posteriores a la cirugía, se vio por última vez a la mujer pálida, desorientada, sin poder hablar o siquiera respirar.
Tirada en el piso mientras un hombre que vestía pijama de quirófano color verde intentaba ponerla de pie; luego, otros obligándola a comer. Yulixa no respondió, nunca se recuperó.
El tiempo empezó a presionar y la angustia de sus amigas hizo evidente que algo no estaba del todo bien. La mujer que la acompañaba en su recuperación tuvo que moverse del centro de estética, hacer un cambio de guardia con otra de sus amigas; pero mientras eso sucedió, las puertas de Beauty Láser cerraron permanentemente. No hubo una respuesta, ni una llamada o mensaje, solo desaparecieron.
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Confirman asesinato de Yulixa Toloza, mujer desaparecida en Bogotá tras someterse a cirugía estética
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