Laime Arold, haitiano de 26 años, compra barras energéticas en una pequeña tienda a la orilla de la carretera Panamericana, en el sur de Chiapas, en México. José Adán, hondureño, reza en voz alta en un parque de Tapachula: le pide a Dios que lo libre de los secuestradores y de la policía en el camino. Gerardo Aguilar, venezolano, viaja a 90 kilómetros por hora, acostado sobre dos asientos en un autobús con rumbo a Guatemala, mientras habla por teléfono con la mujer que dejó en Caracas.


