
La inflación en alimentos ha intensificado la precariedad de las comunidades latinas y afroamericanas en Nueva York y ha llevado a muchas familias a recurrir a la deuda para garantizar su alimentación.
Por Infobae
La combinación de aumentos sostenidos en los precios y la reducción de apoyos federales ha disparado los niveles de inseguridad alimentaria, en particular entre los sectores vulnerables, según datos de la organización No Kid Hungry Nueva York y del informe anual de la Community Service Society of New York.
Un reciente informe de No Kid Hungry Nueva York señala que el 84% de los hogares latinos en la ciudad se vio forzado, en el último año, a recurrir a alguna forma de endeudamiento para cubrir sus necesidades básicas de alimentación.
Esta cifra, que ilustra una crisis de inseguridad alimentaria, preocupa aún más ante el riesgo de recortes federales a los programas de ayuda social.
Según la Community Service Society of New York, el 32% de los hogares latinos y el 27% de los afroamericanos experimentaron inseguridad alimentaria en 2024, frente al 17% de los hogares blancos.
Entre 2012 y 2023, el costo de los alimentos en Nueva York aumentó un 56,2%, superando el incremento del 46,4% registrado en el resto de Estados Unidos, de acuerdo con la contraloría municipal.
Durante la pandemia, la inflación de los alimentos alcanzó hasta un 9% anual entre 2021 y 2022, el mayor salto en cuatro décadas.
Las comunidades latinas y afroamericanas de Nueva York enfrentan dificultades crecientes para acceder a una alimentación adecuada.
Según el portal de estadísticas alemán Statista, la ciudad alberga aproximadamente 2,5 millones de personas de origen latino, lo que representa el 28% de la población local.
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