
El papa León XIV llamó este domingo a que cesen las bombas en Oriente Medio y expresó su temor a que el conflicto se extienda a otros países de la región, en un mensaje al final del rezo del ángelus dominical en la plaza de San Pedro.
«Queridos hermanos y hermanas, desde Irán y todo Oriente Medio siguen llegando noticias que causan profunda consternación», dijo el papa, asomado a la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico.
Y agregó: «A los episodios de violencia y devastación y al clima generalizado de odio y miedo se suma el temor de que el conflicto se extienda y otros países de la región, entre ellos el querido Líbano, vuelvan a sumirse en la inestabilidad».
Y ante ello instó a «que cese el estruendo de las bombas, que callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se pueda escuchar la voz de los pueblos».
Y continuó: «Encomiendo esta súplica a María, Reina de la Paz. Que interceda por aquellos que sufren a causa de la guerra y acompañe a los corazones por los caminos de la reconciliación y la esperanza».
En una entrevista la semana pasada en los medios vaticanos, el secretario de Estado el cardenal italiano Pietro Parolin, expresó que con las guerras preventivas «el mundo entero corre el riesgo de ser incendiado».
«Con profundo pesar, los pueblos de Oriente Medio, incluidas las ya frágiles comunidades cristianas, han vuelto a caer en el horror de la guerra, que cobra brutalmente vidas humanas, siembra destrucción y arrastra a naciones enteras a una espiral de violencia con resultados inciertos», lamentó el «número dos» del Vaticano.
Estados Unidos e Israel iniciaron el pasado 28 de febrero una guerra contra Irán que ya suma más de 1.300 muertos en el lado iraní, según Teherán, que ha lanzado ataques contra varios de sus vecinos que albergan bases estadounidenses mientras los bombardeos de Israel en el Líbano han provocado ya más de 300 muertes, en su enfrentamiento con el grupo chií Hizbulá. EFE
