
El papa León XIV pidió este sábado a los profesores de religión formar a los jóvenes en la «libertad interior» y el «pensamiento crítico» para ayudarles a encontrar su propia voz en una época en la que vivimos «constantemente asediados por estímulos de todo tipo».
Durante una audiencia en el Aula Pablo VI con participantes en el Encuentro Nacional de Profesores de Religión Católica de Italia, el pontífice subrayó que los alumnos «no necesitan respuestas prefabricadas, sino cercanía y honestidad» por parte de los adultos que los acompañan ante «las grandes preguntas de la vida».
El papa advirtió de que, tras la «fachada de aparente indiferencia» de muchos jóvenes, se esconde a menudo «la inquietud y el sufrimiento de quien siente demasiado» sin lograr dar nombre a su experiencia.
«El hombre no puede vivir sin verdad y significados auténticos, y los jóvenes, aunque a veces parezcan apáticos, esconden la inquietud y el sufrimiento de quien ‘siente demasiado’ (…), sin lograr dar un nombre a lo que experimenta», señaló ante los presentes.
Y alentó a los docentes a «ayudar a los chicos a reconocer una voz que en realidad ya resuena en ellos, a no sepultarla ni a confundirla con los ruidos que los rodean».
«En una época en la que vivimos constantemente asediados por estímulos de todo tipo, reducir al silencio esa voz es facilísimo», añadió.
León XIV defendió que educar significa formar a las personas para que escuchen a su corazón y «para que alcancen la libertad interior y la capacidad de pensamiento crítico», bajo dinámicas en las que fe y razón no se oponen, sino que son «compañeras de viaje».
Asimismo, destacó que la enseñanza de la religión es una disciplina de «gran valor cultural», útil para comprender las dinámicas históricas y sociales, las expresiones del pensamiento y de las artes que han dado forma a la sociedad.
Al respecto, aclaró que la verdadera laicidad no excluye el hecho religioso, sino que sabe «sacar provecho de él como recurso educativo».
El pontífice estadounidense-peruano concluyó su intervención reconociendo los «desafíos dramáticos» que enfrenta la escuela hoy en día y pidió a los profesores que sean «coreógrafos de la esperanza» y «maestros creíbles».
Finalmente, agradeció la labor «silenciosa y poco vistosa» de estos educadores, a quienes definió como piezas clave en la «alianza educativa» necesaria para renovar la sociedad actual. EFE
La noticia no descansa y nosotros tampoco
