
El reactor 4 de la Planta Nuclear de Chernóbil quedó completamente destruido con la fatal explosión del 26 de abril de 1986. Pero a unos 10 metros de profundidad aún están los centros de control y monitoreo, que sobrevivieron al desastre.
Por: BBC
«Es como un gran laberinto bajo el reactor», le dice a la BBC Anatolii Doroshenko, de 38 años e investigador del Instituto para los Problemas de Seguridad de las Centrales Nucleares (ISPNPP).
Su trabajo incluye recorrer ese laberinto al menos una vez al mes, una misión que según la revista New Scientist «puede considerarse el trabajo más peligroso del mundo».
En esa red de salas y corredores subterráneos todo está contaminado de radiación: el piso, los equipos, las paredes y el aire.
Puedes leer la nota completa en BBC
La noticia no descansa y nosotros tampoco
