
El filósofo francés Foucault dice que “todo poder es un modo de acción de unos sobre otros. Se ejerce el poder cuando unos individuos son capaces de gobernar y dirigir conductas. Conducir conductas implica gobernar, y gobernar constituye la forma más acabada del poder”. El poder como gobierno no resiste en el tiempo, la idea de un sometimiento absoluto en la conducta de la gente; en contradicción el poder revolucionario se enfrenta a sus propios límites o decadencia, por ejemplo: la posibilidad que germine contundencia la rebeldía del todo social, emplazando el rescate del voto como sustancia significativa de toda democracia.
La iglesia hablo en su momento: La idea de «refundar Venezuela» es un concepto que se refiere a un cambio profundo y sistémico en el país, abordado tanto por la esfera política como por la iglesia. Históricamente, el país ha pasado por procesos de refundación, como la de 1819-1821. Políticamente, hay referencias actuales a la «refundación del Estado», mientras que la Conferencia Episcopal ha llamado a la refundación desde la ciudadanía. Desde que Venezuela emprendió su lucha independentista por el siglo XVIII, lo hizo con un afán de cambio; desde ese primer momento histórico a la fecha, nuestro país nunca ha renunciado en su incansable búsqueda de cambios. Pero si somos honestos, los mayores problemas a cambiar son de modelos enfocados en un verdadero sistema democrático, económico, cultural y mental.
En nuestro caso, la forma en que se intenta conducir el proceso venezolano no encaja plenamente en los modelos clásicos. No se trata de una ocupación ni de una transición puramente endógena: existe, más bien, una intervención militar acompañada de la preservación temporal del aparato Estatal. La expectativa es que este facilite el desmontaje del sistema que le permitió mantenerse en el poder, para seguir con una transición ordenada que no precisa el cumplimiento de las amenazas del gobierno estadounidense de realizar más incursiones en territorio venezolano para garantizar la estabilidad del país.
Han pasado dos meses de la operación estadounidense que derivó en su captura, la figura de Nicolás Maduro, quien gobernó Venezuela durante más de 12 años, se ha ido desvaneciendo en el país, que bajo la tutela de EE. UU. ha priorizado la economía frente a la política en su proceso hacia una transición democrática. En tan solo sesenta días el país bajo el gobierno encargado de Delcy Rodríguez pasó del anuncio de liberaciones de presos políticos a aprobar en un tiempo breve o récord de tiempo una reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, compuesta por 35 artículos, para atraer inversores a un sector señalado como prioritario en la estrategia de presidente norteamericano Donald Trump.
A diferencia de otros momentos de la crisis venezolana, desde enero se observan cambios estructurales verificables y no solo gestos políticos o retóricos. Ahora bien, ¿Por qué se habla de refundar el país?, Por la crisis económica: La inflación persistente y otros problemas económicos han llevado a la necesidad de cambios profundos en la gestión económica de Venezuela. Crisis política: la polarización política ha generado llamados a un cambio de sistema político y de gobierno. Crisis social: La emigración y otros problemas sociales han exacerbado la sensación de que el país necesita ser reconstruido desde sus cimientos.
Correo: hernándezhercon@gmail.com
Síguenos en Twitter: @Hercon44 / @Herconsultores
