
La recuperación del sistema de agua en Venezuela requiere un financiamiento sostenido para rescatar las instalaciones actuales que, pese a su robustez, operan a menos de la mitad de su capacidad. El ingeniero José Norberto Bauzón explicó que el país cuenta con una infraestructura envejecida pero valiosa que no recibió mantenimiento adecuado ni incorporación de nuevas obras en lo que va de siglo.
Afirmó en entrevista concedida a Román Lozinski para Circuito Éxitos que el 70% de la energía del país proviene de sistemas hidroeléctricos. Los acueductos nacionales demandan también una alta carga eléctrica, como el caso de Caracas que requiere 500 megavatios para su funcionamiento.

La propuesta para recuperar la estabilidad del servicio contempla una inversión sostenida de 1.000 millones de dólares anuales durante tres años. Este plan se enfoca en la rehabilitación de los sistemas existentes bajo una organización de profesionales locales. El ingeniero enfatizó la importancia de la autonomía técnica: «Qué hacer lo decimos nosotros con los ingenieros que tenemos». La descentralización y la transparencia en la participación privada resultan fundamentales para garantizar la eficiencia del proceso.
La infraestructura posee una capacidad instalada para la distribución de hasta 150.000 litros por segundo, lo cual equivale a 300 litros diarios por persona. Sin embargo, la operatividad real no alcanza ni la mitad de esa cifra en la actualidad. Bauzón señaló que en el transcurso del siglo XXI no hubo incorporación de nuevos sistemas a la red de acueductos. Al respecto, el experto destacó: «Nuestros sistemas que se han envejecido, son sistemas que tienen 40-50-60 años, muy robusto»
Con información de Mundo UR
