27 C
Miami
jueves 4 de junio 2026
VenezolanosHoy
Omar Jesús EstacioOpinión

Corruptos decentes y a mucha honra, por Omar Jesús Estacio

Una profecía le anunció a Cronos que un hijo suyo lo destronaría. Por ello cada vez que, Rea, su esposa daba a luz, el hasta hoy, considerado Dios del Tiempo se devoraba al respectivo recién nacido.

Iván IV de Rusia o “El Terrible”, durante una discusión golpeó de manera fatal a su hijo y heredero al trono. La escalofriante escena quedó inmortalizada  en la célebre pintura del maestro Iliá Repin. 

John Emil List fue un homicida serial estadounidense. El nueve de noviembre de 1971, asesinó con premeditación a su esposa, a su madre y a sus tres hijitos, en la residencia de la familia, en Westfield, Nueva Jersey. Inmediatamente después, el desalmado cambió de identidad, se volvió a casar y permaneció prófugo por 17 años.

Los más crueles padres con sus hijos, a lo largo de la historia o de la prehistoria. De la literatura o de las películas de terror. De la mitología en particular o de las crónicas policiales y políticas, en general, no han sido quienes habíamos creído. 

Consta de las pesquisas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) del Estado español, la existencia de una red dedicada al ejercicio de influencias políticas y empresariales para favorecer operaciones espurias con entes públicos de España y Venezuela. Los indicios plurales, vehementes, concordantes, centrados en el período 2020-2025, revelan los masivos movimientos bancarios con epicentro en la empresa, Whatthefav, S.L. enlazados con numerosas firmas comerciales, fundaciones sin  “fines de lucro” (¿?) y por supuesto, con organismos estatales. Tal organización criminal, se habría nutrido con fondos públicos trasegados a través de la aerolínea Plus Ultra,  al igual que con otras entidades fantasmas o de pura fachada, como Softgestor,  Inteligencia Prospectiva y Grupo Aldesa.

El protagonismo de Whatthefav, S.L., mencionado al comienzo, no residió nada más, en el dinero recibido y repartido, sino como punto de convergencia operativa de  toda la red delictiva y aquí llegamos a donde no quisiéramos haber llegado: Que la mayor tajada recibida de manera ilícita por Whatthefav, S.L habría ido a parar a cuentas personales relacionadas con el entorno familiar del expresidente de España y prócer del Partido Socialista Obrero Español, PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, incluida su mujer doña Sonsoles Espinosa de Rodríguez Zapatero y las hijas de la referida pareja, señoritas Laura Rodríguez Espinosa y Alba Rodríguez Espinosa.

Rodríguez Zapatero, en persona, se habría valido del fraude, la simulación, de la colusión en su papel de  fementido mediador entre la narcotiranías de Hugo Chávez y Nicolás Maduro y los grupos que se oponían a tales desgobiernos de Venezuela. No obstante, lo cierto ha sido y sigue siendo que cuando Rodríguez Zapatero ha actuado como supuesto pacificador o desfacedor de  entuertos políticos, no ha sido más que un vulgar infiltrado al servicio de quienes han saqueado el Erario Público de Venezuela en los últimos 27 años. En lo que se refiere a su ánimus lucrandi o voracidad de Zapatero, sus instrumentos han ido desde las extorsiones contra presos políticos venezolanos (Entre muchas otras, la del activista Lorenz Gómez Saleh, la de Rafael Tudares Bracho yerno del presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, la del propio González Urrutia, cuando este último estuvo refugiado en la sede de la embajada de España en Caracas) hasta el tráfico ilícito de petróleo, pasando por el contrabando de oro y otros metales preciosos o muy valiosos expoliados, del “Arco Minero” de la Guayana venezolana. 

Ha llegado la hora de separar “el trigo del gamelote” como decimos  en Venezuela. O de separar los “criminales muy indecentes” de los “criminales decentes” —incluidos los corruptos “decentes”— y valga, el aparente oxímoron.

El elemento diferenciador, no sería el filicidio, como ocurrió en las tragedias de Cronos, Iván “El Terrible” o John Emil List referidas al comienzo de la presente crónica. El deslinde, ha de practicarse, según la disposición del respectivo progenitor de corromper o no corromper a sus mismísimas hijas, como ha quedado demostrado en el drama alrededor de la empresa Whatthefav, S.L. 

—Señor, se equivoca usted: yo soy un pillastre decente y a mucha honra,  que ¡jamás! mezclo en mis atrocidades a quienes estoy supuesto a proteger y amar.   

 Llegado el caso, tales fueron las respuestas de Pablo Escobar, Frank Costello, John Gotti, del viejo Joe Kennedy. Hasta de don Vito Corleone, personaje de la ficción pero representativo, que pese a sus respectivas leyendas negras aspiraron a –y muy excepcionalmente lograron— oficios alejados del crimen para sus herederos.

Unos narcotraficantes, mafiosos, ladrones, corruptos muy “decentes” y a mucha honra, comparados con sujetos como el susodicho Zapatero, para no darle más vueltas al asunto.  

  @omarestacio

Related posts

Nelson Chitty La Roche: Breves notas sobre la interpretación constitucional (2)

Prensa venezolanoshoy

De las iguanas al sol: anatomía de una excusa eléctrica, por Alfonzo Bolívar

Prensa venezolanoshoy

Luis Barragán: Decurso con silenciador