
Agricultores de la zona montaña alta del Táchira denuncian el ingreso ilegal de hasta 3.000 cajas de tomate colombiano, por lo que exigen a Freddy Bernal y a los funcionarios de las Fuerzas Armadas, que actúen y no permitan que estas irregularidades pongan en jaque mate a los productores venezolanos.
Por: Luz Dary Depablos | lapatilla.com
Los productores de hortalizas del estado Táchira de los municipios San Judas Tadeo y Seboruco reportan pérdidas en sus cosechas, debido al ingreso y comercialización no controlada de tomate procedente de Colombia, por lo que cada vez resulta más difícil competir en ese mercado desigual, que además no tiene ningún tipo de control sanitario.
Wilson Duque, un agricultor de la aldea Las Talas del municipio San Judas Tadeo, alertó que están en riesgo aproximadamente 150.000 plantas de tomate bajo sistema de invernadero, por lo que más de 100 productores de la zona norte de la entidad, incluyendo sectores como El Alto El Niño, La Grita, Santa Clara y Cacretilla, están produciendo a pérdidas.
La venta de tomate colombiano de forma irregular se realiza en plena vía pública en La Fría, municipio García de Hevia, específicamente en las adyacencias de la pasarela y en la entrada de Las Mesas, vía Seboruco, denunció el productor.

Igualmente, explicó que mientras el costo estimado del tomate venezolano está entre 80.000 y 85.000 pesos colombianos (21 y 23 dólares), el que ingresa por contrabando desde el hermano país es adquirido por los ferieros en La Fría entre 65.000 y 70.000 pesos colombianos (18 y 19 dólares).
Aunque la diferencia sea de dos dólares, al multiplicar por centenares de kilos, las pérdidas son muy altas. Los afectados calculan un ingreso de entre 2.000 y 3.000 cajas de tomate semanales a la entidad.

Por lo tanto, los agricultores cuestionaron el rol de los mayoristas, conocidos como “ferieros”, quienes se encargan de comercializar las hortalizas desde La Grita hacia el centro del país.
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