
El régimen chavista pidió este jueves más cooperación internacional y que no se politice la lucha contra el narcotráfico, durante el acto en el que presentó su Plan Nacional Antidrogas 2026-2031, en el marco de la Comisión de Estupefacientes de la ONU, que se reúne esta semana en Viena.
Durante el evento se informó de que en 2025 se lograron incautar en Venezuela cerca de 66 toneladas de droga, principalmente transportadas a través de vías marítimas, lo que representa un 64,4 % más que en 2024.
«Constituye el registro más alto en al menos 20 años», señaló el director general contra el tráfico de drogas de la Superintendencia Nacional Antidrogas (SUNAD) venezolana, Víctor Guerrero Rivodó.
Ese mismo año, casi 10.000 personas vinculadas al narcotráfico fueron detenidas, de las cuales nueve estaban bajo una alerta roja internacional.
Según apuntó Guerrero, entre junio de 2012 y 2025 se intervinieron «más de 400 aeronaves» vinculadas al narcotráfico que intentaron violar el espacio aéreo venezolano y 95 laboratorios clandestinos fueron destruidos durante 8.000 operaciones antidrogas.
Un ejemplo de esas intervenciones fue la llamada ‘Operación Relámpago’, que entre enero y marzo de 2025 logró desarticular la logística de organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico.
«Es preciso referir que gracias a los enlaces establecidos con autoridades competentes de países como Francia, España, Países Bajos, Italia, México, entre otros, hemos logrado importantes resultados», señaló Rivodó.
Por ello, el nuevo plan antidrogas combina prevención, mayor control y seguridad, así como reforzar la cooperación internacional con autoridades de once países, pero que el chavismo quiere ampliar.
La directora de Relaciones Internacionales de la SUNAD, Johanna Jaimes Valero, indicó por su parte que su país lleva desde 2021 tratando de retomar contactos técnicos con otros países que «por razones de politización» se habían perdido, una situación que, alertó, «solo beneficiaba al crimen».
Entre las acciones clave del nuevo programa están los «cuadrantes de paz», unidades territoriales donde los ciudadanos participan activamente en programas de prevención.
El plan también incluye un sistema de alerta temprana que permite detectar nuevas tendencias de consumo y riesgos sociales, la supervisión de los precursores químicos utilizados en la producción de la droga, y la mejora de la coordinación entre policía, ejército y autoridades locales para una respuesta más eficaz.
Con información de EFE
