
La abogada defensora de Derechos Humanos y directora ejecutiva de Casla Institute, Tamara Suju, describió a través de su cuenta en X como es un día de visita en el Centro de Torturas El Rodeo I, administrado por el Sesmas, (Dgcim-Ministerio de Asuntos Penitenciarios)
El trayecto hasta los Locutorios es de aproximadamente 20 minutos de ida y lo mismo de vuelta. Los familiares hacen la fila fuera del penal, y entran en grupos generalmente de 12, para ir a una oficina donde muestran su identificación. Luego pasan a un cuarto donde son requisados (semi desnudados, a las mujeres les hacen levantarse la franela y levantar el brasier, los pantalones hay que bajarlos hasta los muslos y quitarse los zapatos).
Luego pasan por un sistema de seguridad con foto incluida. Al salir, en un momento del camino los encapuchan. 12 personas x 12 custodios, cada uno es llevado por un custodio que lo semi-abraza y le toma la mano opuesta para guiarlo y que no tropiece y así son llevados hasta el «Locutorio».
Una vez ahí, los familiares entran y se sientan. Los separa un vidrio grueso del otro lado, donde se sientan los presos políticos, a los que traen encapuchados y esposados. Hasta que el custodio no da la orden, nadie puede hablar.
Cada familiar toma el teléfono, se identifica con nombre y cédula, y tienen 20 minutos para hablar, con un custodio al lado, y otro al lado del preso político.
Si terminar el tiempo, los familiares son nuevamente encapuchados y trasladados hasta el lugar de seguridad donde nuevamente le sacan la foto, le entregan la cédula y sale. Los que no pueden caminar son trasladados en silla de rueda, también encapuchado.
Imaginen el Terror psicológico que este proceso causa a familiares y personas allegadas a las personas privadas de libertda.
Imágenes creadas a través de IA



