
La Unidad Educativa Nacional José María Zamora, conocida históricamente por la comunidad como la Escuela Bella Vista, ubicada en la parroquia 11 de Abril, San Félix, del municipio Caroní, enfrenta una profunda crisis de infraestructura. Padres y representantes denuncian que más de 750 estudiantes se encuentran gravemente afectados debido a la falta casi absoluta de mobiliario y al deterioro de la planta física, una situación que arrastran desde hace más de dos años.
lapatilla.com
Taimira López y Karita Valdez, portavoces de los representantes afectados, denunciaron que el plantel carece de pupitres, mesas, pizarrones y ventiladores. Esta contingencia ha obligado a la institución a reducir las jornadas a solo tres días a la semana, comprometiendo la preparación académica de los alumnos.
El turno de la tarde resulta el más crítico: ante la falta de agua, filtros para la hidratación y ventilación en salones sumamente calurosos, los niños deben soportar temperaturas extremas para intentar recibir clases.
La comunidad manifestó su rechazo y cansancio ante la inacción gubernamental. La directiva ha agotado los canales regulares ante las sedes de la Fundación de Edificaciones y Dotaciones Educativas (Fede) y ministerios en Caracas sin obtener respuesta. Asimismo, criticaron que el centro sea utilizado como espacio de reuniones para el Consejo Comunal, la Ubch y una universidad sabatina, sin que ninguna de estas organizaciones coadyuven en el mantenimiento.
El descontento aumentó tras una reciente convocatoria donde se les exigió a los padres una colaboración de 10 dólares por alumno para reparar el mobiliario dañado. Los afectados califican la medida como un abuso, argumentando que el Estado asegura falsamente haber rehabilitado e inaugurado el plantel. Al respecto, recordaron que la educación pública es un derecho constitucional y que la economía familiar no da para asumir responsabilidades que le competen al Ministerio de Educación.
En este sentido, los representantes hicieron un llamado a las autoridades nacionales y regionales, incluyendo al ministro de Educación, Héctor Rodríguez, y a la autoridad regional, para que inspeccionen de manera urgente al plantel.
El personal docente está dispuesto a trabajar, pero la falta de condiciones mínimas está provocando la deserción de los alumnos.
