
El preso político José Breijo, de 73 años y doble nacionalidad venezolana y uruguaya, fue excarcelado este lunes y puesto bajo arresto domiciliario. Al llegar a su casa, un policía, que estaba ocupando ilegalmente su piso, lo echó de su propiedad para que durmiera en el suelo en su edificio, Pascuareli, situado en Bello Monte, al sur de Caracas.
Por: ABC
Lo insólito de su caso es que el okupa de su vivienda es el mismo policía que participó en su detención hace dos años por presunto terrorismo. Los agentes lo arrestaron porque Breijo estaba tomando fotos de una reunión donde discutían el conflicto de Palestina. Por tomar una foto que le pareció curiosa Breijo fue recluido en el centro penitenciario de Tocuyito –oficialmente Internado Judicial de Carabobo–, donde pasó dos años detenido por acusaciones de terrorismo.
«Llego a mi apartamento y veo un candado puesto. Llevo 22 años viviendo aquí, pagando mi arriendo, y pido poder acceder a ella. Me quitaron dos años de mi vida preso injustamente y ahora me roban mi apartamento con todas mis pertenencias adentro. Ahora me toca estar en un colchón en un pasillo cumpliendo mi casa por cárcel. Pido ayuda a las autoridades, soy un anciano trabajador no un terrorista, me lo han quitado todo», denunció Breijo en las redes sociales.
El septuagenario uruguayo presenta ahora un deterioro físico por el infierno vivido en la cárcel. Su estado emocional se ha agravado al encontrar su vivienda invadida. Finalmente, la Policía logró desalojar al agente, por lo que el excarcelado pudo recuperar su piso, pero totalmente desvalijado y vacío.
Su caso forma parte de las últimas 48 liberaciones condicionadas de presos políticos –entre ellos siete militares paracaidistas y un general–, de las 500 excarcelaciones que prometieron los hermanos Rodríguez.
El caso de Breijo es el ejemplo vivo del expolio masivo y saqueo de la propiedad privada, además de la pública, que han padecido los venezolanos desde hace 27 años, a partir de la toma de posesión del presidente fallecido Hugo Chávez en 1999 bajo el lema del revolucionario ‘socialismo del siglo XXI’.
Puedes leer la nota completa en ABC
