
Para celebrar el día de la juventud, los carabobeños se movilizaron contundentemente exigiendo la libertad de los presos políticos, el retorno de los exiliados y el fin de la dictadura. Fue particularmente emotivo el discurso emitido por Mireibis Oliveros, Secretaria Juvenil Seccional de AD “en resistencia” y tal fue el impacto de sus palabras que me tomo el atrevimiento de reproducirlas enteramente:
“Jóvenes del ayer, y Jóvenes del hoy…
Que orgullo me da ver que hemos vencido el miedo, Hoy no nos reunimos solo para conmemorar una fecha. Hoy nos reunimos para declarar que la batalla por nuestro futuro sigue viva en cada calle de este país.
Nos reunimos porque somos la generación que se negó a morir en silencio. Miren a su lado. Faltan muchos, ¿verdad? Faltan los que se fueron por una frontera, pero también faltan los que hoy no pueden estar aquí porque las rejas se los impiden.
Durante años, la narrativa fue la despedida. Pero hoy, en este Día de la Juventud, queremos cambiar el verbo. Ya no queremos hablar de ‘partir’, queremos empezar a conjugar el verbo ‘volver’.
Ser joven en Venezuela ha sido, para muchos, aprender a despedirse. Pero hoy no estamos aquí para llorar ausencias, sino para planificar retornos.
A nuestros hermanos que están fuera, en él exilio, déjenme decirles que estamos luchando y les estamos preparando una casa donde nadie sea perseguido por pensar distinto. Donde nunca más una madre tenga que llorar a un hijo por pedir libertad, ni tenga que despedirlo en un aeropuerto con el corazón roto.
Nos han querido acostumbrar a la escasez, a la oscuridad y al miedo. ¡Pero se equivocaron! Esta juventud no se acostumbró. Esta juventud se hizo de hierro. Si pudimos mantener la esperanza viva en medio del colapso de nuestros servicios y la persecución de nuestras ideas, ¿quién puede decirnos que no somos capaces de reconstruir esta nación?
A los que están en el poder les decimos: el tiempo de la oscuridad se les agota. No hay muros lo suficientemente altos, ni cárceles lo suficientemente oscuras para detener a una juventud que decidió ser libre. A los jóvenes presos políticos que hoy resisten en una celda por el único delito de querer un país libre: ¡No están solos! Ustedes son el símbolo de la dignidad que este sistema no ha podido quebrar.
Compañeros, la victoria de esta generación será el reencuentro. Será el día en que los que están tras las rejas salgan, y los que están tras las fronteras entren. Ese día, Venezuela volverá a estar completa.
¡Que viva la Juventud! ¡Que viva Venezuela libre!”
Esas palabras las pronunció una jóven que no ha conocido lo que es vivir en democracia, con libertad y con justicia. Esas palabras fueron pronunciadas en la calle, junto a miles de manifestantes, en plena dictadura. Si la juventud está comprometida con el futuro, nosotros, los que ya tenemos algunas canas, también debemos comprometernos. ¡Abajo Cadenas!
Julio Castellanos / jcclozada@gmail.com / @rockypolitica
