
Una migrante venezolana contó que vivió junto a su familia en una casa prefabricada durante dos años, una experiencia estratégica que les llevó a cumplir su sueño: comprar su propia vivienda en Estados Unidos.
Por La Nación
Una casa prefabricada como forma de ahorro
Ángeles Barrios vive en Indiana desde mediados de 2023 y, desde el inicio, persiguió su objetivo de tener una vivienda propia. En julio pasado, firmó el contrato de la propiedad junto a su familia y detalló su travesía llena de esfuerzo.
“Por fin, cumplimos el sueño por el que hemos luchado tanto tiempo”, expresó la migrante venezolana en un video de su perfil de TikTok, donde posee más de 49.000 seguidores.
La joven relató que sintieron pura felicidad, nervios y emoción a la hora de firmar el contrato para recibir su nueva casa. Pero el camino no fue fácil, dado que tuvieron que empezar de cero en Estados Unidos tras abandonar Venezuela.
Pero la familia encontró la forma de ahorrar para poder adquirir su vivienda. Hace dos años, compraron una casa prefabricada en la que vivieron desde entonces. “Pagamos 700 dólares, en lugar de más de US$1200 de renta”, expresó en uno de sus clips.
@angeles.barrioss ¿Vivir en una traila es de pobres? ??? #traila #mobilehome #casamovil #casarodante #casaprefabricada #casamanufacturada #trailerhome #latinosenusa
El primer paso fue comprar una casa prefabricada a través de Facebook Marketplace, que les costó US$15.000 hace dos años, y la repararon y arreglaron ciertos detalles dado que era usada. Pero, una vez la adquirieron, únicamente debieron hacerse cargo de los gastos del terreno, la luz y el agua.
Así, poco a poco, lograron su sueño de comprar una vivienda propia en Estados Unidos. Al acudir al lugar, abrieron una botella de espumante para brindar y expresaron su emoción en la entrada.
“Los sueños se cumplen y, si nosotros pudimos, tú también puedes”, señaló Barrios, quien aseguró que su próximo propósito es comprar una televisión grande para el living. Y recomendó: “Hay que caminar antes de correr y tener paciencia”.
Lea más en La Nación