La empresa privada se ha convertido en un factor determinante en el apoyo social del país. Los aportes realizados por diferentes compañías para impulsar actividades deportivas, culturales y comunitarias son una muestra evidente de su compromiso con el bienestar colectivo. Un ejemplo reciente se vivió durante las inundaciones ocurridas en los últimos meses, cuando cientos de empresas brindaron significativas contribuciones en respaldo a las comunidades afectadas.
Este compromiso no solo se refleja en la generación y sostenimiento de empleo, sino también en su participación activa en iniciativas sociales en todo el territorio nacional. En comunidades rurales, se estima que la actividad económica privada genera hasta un 80 % del empleo, siendo un motor esencial para el desarrollo de estas regiones. Actualmente, la empresa privada sostiene más de 4 millones de empleos directos e indirectos, con el sector comercio y los sectores productivos encabezando la lista de mayores generadores de puestos de trabajo.
A lo largo de la historia, la contribución social del sector privado ha sido constante. Destacan, entre otros, su papel fundamental en momentos críticos como el terremoto de Caracas en 1967 y el deslave de La Guaira en diciembre de 1999, cuando sus aportes fueron decisivos para la recuperación de las zonas afectadas.
Hoy, la presencia y actividad de la empresa privada en todos los rincones del país continúa reafirmando su compromiso con el apoyo social y la responsabilidad ciudadana, contribuyendo de manera sostenida al desarrollo económico y al bienestar de la población.
Vicente Brito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución.